sábado, 31 de diciembre de 2016

FELIZ RESTO DE TU VIDA

Y llegamos al 31 de diciembre, día mágico donde los haya. Día en el que recordamos muchísimas cosas en las que no reparamos el resto del año (aunque deberíamos). Hoy toca recibir y mandar mil mensajes a mil personas diferentes que se acuerdan de ti hoy (y algunas de ellas también el resto del año), día en que sentimos que algo termina y al mismo tiempo algo empieza. Día en el que empezamos a cargarnos de nuevos propósitos, algunos de los cuales ya nos propusimos tal día como hoy pero exactamente un año atrás y aquí estamos de nuevo, un año después y con pocos de aquellos propósitos cumplidos, o ninguno...

Yo creo que ya es hora de tomarse esto en serio porque todos los años es igual y empieza a cansarme. Arrancamos con ganas y fuerza y conforme va pasando el año va perdiendo fuerza. Nos llenamos los días con gente tóxica, con situaciones en las que no queremos estar, aguantando trabajos que no nos gustan, alimentándonos mal, durmiendo poco, malhumorándonos por cosas innecesarias, perdiendo los nervios a la primera de cambio...

Yo me propongo para este año mantener la calma y sonreír a diario, llenarme de paz, reunirme con gente a la que quiero y aprecio y de la que soy consciente de que ellos sienten lo mismo por mí, cargarme con toneladas de paciencia y amor, tomar las decisiones necesarias para orientar mi vida a donde quiero llegar, conservar la salud y vivir cada segundo lo mejor que pueda o que sepa.

¡Que todos los días sean 31 de diciembre...!
Deseo a todo el que me lee salud, mucha, es lo único que debe quedarse siempre. El amor lo "fabrica" uno mismo y es inagotable, es más, cuanto más das más fabricas, más brota de ti, más fácil es que puedas demostrarlo a quien sea. Y el dinero va y viene, lo mejor es tener lo que uno necesita en todo momento, sin ser avaricioso, lo justo para vivir y darse el placer de algún viaje (o poder comprarse un jersey) cuando se pueda. No lo malgastéis en cosas que puedan haceros daño. Dejad los vicios que no sirven para nada, sed cautelosos con el dinero y nunca os faltará. Si tengo 5 gasto 2 ó incluso 3, pero ahorra para ese viaje, luego no te quejes de que no tienes.

Y deseo a los que me leéis que seáis capaces de observar la vida con una sonrisa, que vuestras vidas están llenas de cosas y personas fantásticas. Pensad cómo sería la vida si de repente os quedaseis sin casa, o sin coche, o si pudieseis ser capaces de entender que esta vez va a ser la última vez que vea a esta persona. Abrazad a la gente como si esa fuese la última vez, hablad sonriendo, dad lo mejor de vosotros mismos a los demás y veréis cómo inmediatamente os devuelven la sonrisa... es taaaaan pero taaaaaaaan fácil...

No tenéis la edad que tenéis. Esa edad ya está muerta, pasada, no volveréis a tener la edad del año pasado ni la del anterior ni mucho menos la de años atrás. Tu edad son los años que te quedan por vivir, no los que has vivido, así que aprovéchalos antes de que pase el tiempo y te des cuenta de que este mismo segundo ya está muerto. Estamos a punto de estrenar los siguientes 525.600 minutos, un año entero, a partir de esta noche a las 00:00... aprovéchalos, vívelos, disfrútalos, cambia lo que tengas que cambiar y VIVE COMO QUIERAS VIVIR. No tienes otra oportunidad. Tu vida es ÉSTA y te la juegas a una carta... ES TU TURNO. 

Tú juegas, tú decides cómo jugar tu vida. ¡GANA LA PARTIDA! Está en tus manos.

Diana.
"El ayer es pasado, el mañana es incierto. El hoy es un regalo."


jueves, 15 de diciembre de 2016

¿Algo que decir antes de que termine el año?

A veces es increíblemente interesante el averiguar cómo te ven los demás. Tú tienes, a ciencia cierta, la idea exacta de cómo eres, de cómo te gustan las cosas, de qué cosas te dan miedo y cuáles no, de lo que serías capaz de hacer o de arriesgar, de tu personalidad,... nadie más que tú mismo/a sabes absolutamente todo de ti. Y es muy curioso cuando alguien "te pilla", alguien que es lo suficientemente astuto, sensible, perspicaz, observador o intuitivo como para darse cuenta de quién hay detrás de tu fachada. Incluso podría calificarlo de "curioso" por querer saber cómo son las personas más allá de su ropa o de sus murallas.

A mí esta gente me descoloca porque tú guardas, con cierto recelo, tu ropa más íntima y el color de tu piel, tus lunares o cicatrices, sólo tú sabes lo que estás pensando y qué hay dentro de lo que los demás ven de ti. Pero cuando alguien viene y, de repente, te "desnuda" no te queda más que soltar los brazos a los lados de tu cuerpo y sonreír mirándolo fijamente, es cuando entrecierras los ojos, ladeas la cabeza y piensas con una medio sonrisa "¿y tú cómo lo sabes?"

Y luego hay otros que se atreven a prejuzgarte. Son gente que te miran de refilón, con cierta desconfianza o tal vez sea envidia, no lo sé. No se molestan ni siquiera en conocerte pero se atreven a hacer juicios de valor para dejarte por los suelos (si es que tú los dejas permitirse el lujo de hacerte sentir así, conmigo no pueden desde luego, no les doy opción). Yo creo que esta gente está vacía por dentro, no saben ni siquiera ellos mismos cómo son, porque están demasiado ocupados en criticar a los demás por la ropa que llevan o porque les falta o sobra maquillaje o porque hoy salieron de casa sin peinarse.

De cualquier forma sería muy interesante el que alguien escribiese sobre cómo nos ven y que nosotros lo hiciésemos al mismo tiempo sobre nosotros mismos. 
Una vez vi un vídeo de madres e hijos. Las madres miraban a la cámara acentuando lo "malas" madres que eran, lo que reñían a sus hijos y que a veces perdían los estribos. Luego les tocaba el turno a los hijos y sólo hacían que ensalzar la figura de sus madres, lo buenísimas que eran con ellos, lo cariñosas y lo cargadas de paciencia que estaban en el día a día.

Con todo esto quiero llegar a la idea de que a veces nos menospreciamos a nosotros mismos, tengo varias amigas (que sé que leerán esto) que tienen una idea de ellas que no corresponde con lo que yo pienso de ellas. Por supuesto que nadie somos perfectos y todos cometemos fallos, pero eso nada tiene que ver con que seamos de una forma u otra, puesto que son cosas puntuales de la vida.

Por otro lado hay personas que nos resultan atractivas de buenas a primeras y no sabemos muy bien el porqué. A veces se trata de seres carismáticos, tienen esa luz en la mirada, esa sonrisa en los labios, esa energía invisible que se hace palpable y que está en tu misma frecuencia. A veces se trata de simple atracción física que, a mi forma de verlo, es importantísima a la hora de tener una relación de pareja, todo sea dicho de paso. Pero cuando se cruzan estas dos cosas (para tu gusto evidentemente porque no a todos nos gustan las mismas cosas -menos mal-) es cuando ocurre... y vas y te enamoras. Y ahí empieza la aventura. Ahí empieza lo bueno.

Como dice un amigo "Hay personas que sólo son guapas y eso es muy triste" y es cierto, hay personas súper guapas pero luego abren la boca y no tienen ninguna historia que contar... nada interesante que decir, ningún misterio que resolver,... sin embargo, él sigue diciendo "pero adoro la belleza y eso es cuando ves algo y abres los ojos y te vuelves a verlo otra vez y te encanta" y suele coincidir que esa belleza está acompañada de alguien interesante, misterioso incluso, alguien atractivo desde dentro, alguien sereno y dulce pero con sentido del humor, alguien elegante, inteligente, decidido y aventurero,... son ese tipo de "alguien" que vive la vida con ilusión y en el presente (ahí es ná). Es ese alguien a quien te gusta mirar y admirar una y otra vez, a quien te gusta tener alrededor...

... ¿y si todos tuviésemos a alguien así cerca?

¡Sé tú esa persona! ¿Por qué no? ¿Te apuntas?

Diana.
"¿Algo que decirme antes de que se acabe el año?"

martes, 22 de noviembre de 2016

Sé salmón en un río

Esta mañana me han dicho: "Diana, yo creo que eres como un río salvaje y ahora te encuentras en la zona de calma... has pasado torrentes y cascadas..." y me ha hecho pensar que tal vez esa persona tenga razón y que quiero estar en este remanso de calma a ser posible el resto de mi vida o, al menos, seguir el curso de un río menos salvaje y más calmado porque quedarse estancado tampoco creo que sea la mejor idea. 

Lo que es cierto es que he aprendido rápidamente a seleccionar y a quedarme sólo con lo que me hace bien y abandonar aquellas cosas que no. Nadie es malo, sólo que a veces no vibramos en la misma nota. A veces dos personas se conocen en el momento menos oportuno y no funciona esa amistad, y otras se conocen por casualidad y sin querer te das cuenta de que tienes más cosas en común con esa persona de las que pensabas en un principio.

En cualquier caso nuestro objetivo debe ser siempre buscar la felicidad, sin juzgar a nadie, ni siquiera a nosotros mismos, buscando el bien de todos. No tenemos que caer bien a todo el mundo, no es necesario, sólo hay que ir formando el camino conforme nos vaya viniendo bien, acomodándonos a las situaciones y dificultades que van a pareciendo y, si algo no te gusta o te hace sentir incómodo, cámbialo. Así de fácil.

Realmente cuando era más joven me tomaba las cosas a la tremenda, hoy ya no. Me he dado cuenta de que no sirve de nada despotricar ni enfadarse. Siempre he sido de las de nadar contracorriente como los salmones, a veces me escondo tras una roca para descansar y dejo que el "resto del mundo" que corre a mi alrededor en dirección contraria me haga cosquillas en las aletas por los lados, sin dejar que afecte a mi forma de nadar.

Esa es realmente ni naturaleza, nadar contra corriente. No me gusta hacer lo que todo el mundo hace por inercia, seguir una moda, leer el periódico, ver las noticias tremendistas o ver ciertos programas de televisión que no llevan a ninguna parte más que al critiqueo de los demás. Si coincide que la moda que se lleva es de mi gusto será bienvenida pero hoy en día parece que vamos todos con uniforme, especialmente las mujeres (hoy por hoy son los pantalones pitillo los que se llevan la palma y yo no tengo ni uno).

En fin, sé quien eres, sé quien quieras ser y deja a los demás que hagan lo mismo. Acepta los cambios y dirige los "malos momentos" de tal forma que se conviertan en buenos y puedas sacarles provecho.

Sé tú, y déjame ser a mí sin juzgarme, no hay nada más bonito en esta vida que el respeto por los demás y por las decisiones que ellos tomen... por algo lo habrán hecho.

Diana.
"Que la memoria, si ha de traer alguna lágrima, siempre venga acompañada de una sonrisa.
Que los recuerdos me cuenten historias de quién soy y no de quien fui entonces.
Que los besos que no me atreví a dar no hayan dejado amargura en mis labios.
Que tanto si compartimos breves instantes o largos años, donde estés ahora tu me recuerdes sonriendo y yo te recuerde de la misma manera.
Que entre tanto cruce de caminos, de encuentros inesperados y giros del destino no me haya perdido y aun sepa diferenciar las cosas de la vida que de verdad son valiosas.
Que al recordar todas mis locuras piense que aun es tiempo de intentar superarlas.
Que al pensar en aquella persona que conocí una vez y por la que aun daría una y mil veces la vida, pueda alargar mi brazo buscando a mi lado y cogerte de la mano."
(Luis Munera)


martes, 8 de noviembre de 2016

Esa gente que viene y... ¡Bah!

Hay gente de todos los colores, tipos y formas, personalidades y caracteres, gente que resuena contigo, gente a la que no quieres ni acercarte y no sabes muy bien por qué. Gente de "para siempre" y gente de "bah...". Gente nueva que ves cada día y que nunca conocerás. 
Lo cierto es que nos acercamos unos a otros por cuestiones de frecuencia y energía, porque de alguna forma necesitamos esa energía que tiene esa otra persona y la atraemos hacia nosotros por muy lejos que esté. Todos lo somos, todos somos energía y emitimos frecuencias y si la frecuencia de alguien concuerda con la tuya se da el hecho de que os caéis bien mágicamente. Algunos lo llaman "química" y es cierto porque también tiene mucho que ver con eso a nivel biológico. 

También hay gente carismática, son ese tipo de personas que suele caer bien de primera mano, que tienen ese "no sé qué" que a todos nos gusta y es agradable estar con ellos, tienen "buen rollo", son positivos y optimistas y la sonrisa siempre por delante. Suelen ser personas que reorganizan sus vidas con las cosas que les gustan y que les hacen sentir bien, que emocionalmente son inteligentes. Resilientes les llaman algunos... 

Y todos deberíamos ser un poco así. Es cierto que todos pasamos por momentos más o menos duros en nuestras vidas pero si supiéramos canalizar esas emociones, si supiéramos reorientarlas hacia nuestro bien, el mundo entero sería diferente.

A veces se me ocurre pensar que la vida en sí es como estar en la puerta de un parque de atracciones. Sabes que lo vas a pasar genial, que vas a soltar un montón de adrenalina que te va a hacer sentir genial aunque no en todas las atracciones sabes que necesariamente lo vas a pasar bien. 

Por ejemplo: estás a la entrada de la famosa y conocida por todos "Montaña Rusa", ¿quién no se ha subido a una de estas atracciones? Que sí, que la adrenalina la vas a echar a pozales porque sabes que van a haber subidas y bajadas a toda velocidad, giros inesperados y loops que te ponen boca abajo, y esa cosa que te entra en el estómago antes de caer en picado por los raíles no es necesariamente agradable. Es un momento de total tensión, pero ahí estás ya subido y a punto de caer... y vas a caer sin remedio y lo ves venir pero ahí estás, aguantando el grito, o gritando directamente con el corazón acelerado.

Llegados a este punto deberíamos, o no, tener la oportunidad de bajarnos si realmente lo estamos pasando mal, pero en realidad no podemos, ya estamos en el vagón y ahora mismo en lo más alto. Ya no hay vuelta atrás y tenemos dos elecciones: una es pasarlo mal y querer bajarte del "problema" en el que tú mismo te has subido o disfrutar del trayecto sintiendo el viento estamparse en tu cara, admirar las vistas que ves desde allí arriba y que, por cierto, no siempre vas a poder disfrutar, levantar los brazos y vencer ese miedo, ese pánico que tenías sólo unos segundos atrás y dejarte caer... dejarte vencer, dejarte llevar...

Bien... ya que estás ¡vívelo!, grita, abre los ojos, levanta los brazos y recuerda que el viaje se acabará pronto, que no vas a estar ahí toda tu vida, la atracción tiene un tiempo y hay gente haciendo cola para vivir esa misma experiencia... ¡¡disfrútala!! ¿No te gustó? ¡No vuelvas a subir! ¿Te gustó aunque pasaste miedo? ¡Genial! Repite, vuelve a la cola, pero esta vez ya sabes adónde vas, ya no te quejes y ya no tengas miedo.

Pues la vida es algo así, está cargada de sorpresas de gente que viene y... ¡BAH! y de gente que viene y ¡OHHHH!. 

A veces tenemos la suerte de encontrarnos con esas personas que nos abren los ojos y nos hacen ver las cosas desde otra perspectiva. Es ese alguien que se sienta contigo en el PRIMER VAGÓN de esa montaña rusa, gira la cabeza hacia ti, que estás más blanco que el algodón y, además, temblando y ves que ese alguien te mira con ojos de ilusión porque él ya subió antes y ya sabe lo que os espera. Es ese alguien que te dice sonriendo cuando estáis a punto de caer "desde aquí arriba se ve mi casa" apuntando con el dedo hacia algún lugar, ese que te dice "levanta los brazos y no se te ocurra cerrar los ojos"... y es ese alguien que al bajar despeinados los dos se hace amigo tuyo para el resto de la vida.

Esa gente es de "OHHHH" y con esa gente hay que quedarse. A los demás apártalos.

Diana.
"La vida es una montaña rusa pero sólo tú eliges si te asustas y te bajas o si quieres disfrutar del viaje"


jueves, 20 de octubre de 2016

Hay cosas que simplemente no se piden

"No te voy a pedir que me des un beso. Ni que me pidas perdón cuando creo que lo has hecho mal o que te has equivocado. Tampoco voy a pedirte que me abraces cuando más lo necesito, o que me invites a cenar el día de nuestro aniversario. No te voy a pedir que nos vayamos a recorrer el mundo, a vivir nuevas experiencias, y mucho menos te voy a pedir que me des la mano cuando estemos en mitad de esa ciudad. No te voy a pedir que me digas lo guapa que voy, aunque sea mentira, ni que me escribas nada bonito. Tampoco te voy a pedir que me llames para contarme qué tal te fue la noche, ni que me digas que me echas de menos. No te voy a pedir que me rías las gracias, ni que hagas el tonto conmigo cuando mis ánimos están por los suelos y, por supuesto, no te pediré que me apoyes en mis decisiones. Tampoco te voy a pedir que me escuches cuando tengo mil historias que contarte. No te voy a pedir que hagas nada, ni siquiera que te quedes a mi lado para siempre.

Porque si tengo que pedírtelo, ya no lo quiero."

Fuente: Un Rincón Maravilloso

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Porque las cosas simplemente no se piden, salen, y si no salen es mejor no buscarlas. La vida tiene que fluir, los sentimientos tienen que fluir, nada puede ser forzado porque cuando uno se esfuerza no es verdadero. Las cosas reales se sienten con las manos del alma, con la caricia del corazón, simplemente SON, sin explicaciones y sin nada más.
Lo mejor de este mundo son las cosas inesperadas, son esos besos que durmieron y que se despiertan en el momento más insospechado. Son esas manos que acarician sólo por el hecho de amar a esa persona, sin necesidad de nada más. Son esas llamadas que te hacen sonreír o ese mensaje con una frase salida del corazón porque las cosas se dicen no se dan por hechas ni debe dar vergüenza poder expresarlas libremente. 

La vida no es tan complicada, la hacemos nosotros así porque no nos atrevemos a tomar decisiones, porque nos resulta difícil dar un paso hacia adelante, porque nos dan miedo los cambios y cuando te da miedo salir de una situación y no te mueves, nada cambia, y sigues con el miedo y la angustia porque no estás cómodo, porque no quieres estar ahí pero no haces nada y llega la tristeza, la frustración y el incansable paso de la vida.

El mundo no va a cambiar para ti. Si no te gustan los pantalones que llevas te los cambias tu, ¿no? pues lo mismo se hace con el resto de las cosas de tu vida. No importa quién te regaló los pantalones, ni cuánto te costaron ni el tiempo que los has tenido... la realidad es que AHORA no te gustan ya, ya no te sientan igual, no estás igual de cómoda,... es fácil, ¡cámbialos!

Diana.
"Lo importante no es lo que piensas sino lo que haces"


martes, 4 de octubre de 2016

La crudísima realidad

A veces sucede que estando en el lugar indicado en el momento oportuno, así como quien no quiere la cosa, "¡PAM!", alguien (o algo) te quita la venda de los ojos, sí sí, esa que sostienes con fuerza tú misma, la que te ataste con tres nudos bien apretados y vamos no te la pegaste con súper glue a la piel porque no te atreviste, pero pasársete se te pasó por la cabeza. Y tú eres consciente de que la llevas pero no quieres reconocerlo, porque ya es como parte de ti, la has hecho tuya, le tienes hasta cariño a pesar de la mugre que lleva encima y por supuesto, te hace vivir en tu mundo de "Yupi"... pero eres feliz así. 

Pero, como decía, de repente se te cae, un poder paranormal venido de la "situación oportuna" te la arranca de la piel sin piedad y sin avisar y entonces ves lo que no querías ver: LA CRUDÍSIMA REALIDAD quedando a la vista todo aquello que temías y que sabías que te iba a hacer sufrir. Es entonces cuando con un ahogado suspiro recurres a aquel ya tan famoso CARPE DIEM y te convences a ti misma de que su significado ahora cobra más valor que nunca.

Y a veces estos golpes de realidad es lo que de verdad nos hace falta para recordar lo que todos sabemos: 

vive hoy porque el mañana puede que no llegue jamás, 
presta atención a las cosas verdaderamente importantes, 
ignora las cosas que no te lleven a nada ni tengan valor, 
disfruta cada uno de los segundos de tu vida con las cosas y personas que más te hagan feliz, 
con lo que te haga sonreír, 
con aquello que te conmueva el corazón 
y rodéate de la gente que te aprecie, 
de aquellos que realmente quieres, 
de los que siempre están aunque estén lejos, 
aquellos que llenan tu vida de alegría
y, por supuesto, aléjate de aquellos que sólo te dan disgustos y hacen que tu vida sea un miserable infierno.

Con frecuencia me gusta regocijarme en aquellos pequeños detalles que llenan mi vida. A veces es un simple mensaje, a veces una simple llamada inesperada de alguien que aprecio, la vida son detalles que para muchos son inexistentes. Fíjate en ella, analiza las miradas, las palabras, los abrazos de aquellas personas que tienen una vibración especial, que resuenan contigo. Hay días buenos y otros no tanto, eso también es verdad, a veces me acuesto con la sensación de no haberlos vivido; dejo de hacer cosas que me apetecen simplemente porque "no son adecuadas" o "moralmente correctas" a los ojos de la sociedad y no me gusta, no me gusta que sea la sociedad la que me dicte lo que "está bien" o lo que "está mal" porque para algunos lo que es correcto para otros puede que no lo sea. Por tanto hay que hacer lo que uno considere que debe con sentido común, con honestidad, coherencia y franqueza con uno mismo.

Los golpes de la vida son necesarios para hacernos ver la realidad: no vamos a vivir para siempre, eso está claro pero HOY estamos vivos. Aprovechémoslo.

Os digo también que esta sensación de realidad tampoco me durará mucho, aviso, porque soy soñadora y me gusta sumergirme en mi mundo de ensueño donde todo es siempre posible. 

TODO EN ESTA VIDA ES POSIBLE.

Diana.
"Haz lo que tengas que hacer, de tal forma que cuando pasen 20 años no te arrepientas de lo que no hiciste... porque a veces, simplemente, es tarde."


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Ciega, sorda y muda

Hoy, a mi ya mediana edad (reconozco que soy lenta para algunas cosas), he aprendido otra cosa más esencial para la vida y vivir tranquila y feliz: NO DIGAS TODO LO QUE SABES, NO ESCUCHES TODO LO QUE DICEN Y NO CREAS TODO LO QUE VES.

Y hoy me voy a centrar en aquello de "no digas todo lo que sabes", ni todo lo que piensas tampoco, a veces no hace falta ser tan sincera porque juega en tu contra, y muchísimo cuidado con qué le dices a quién y menos si es por whatsapp... ese "maravilloso" invento que nos lleva bobos a todos por la calle, por el tranvía, el autobús, la playa,... incluso a algunos conduciendo... que nos lleva constantemente a expresiones indeseadas, dobles sentidos, malas interpretaciones y demás cosas que acaban en pelea y en malestar general con la persona con la que hablas.

Hay algunas cosas que sólo pueden hablarse cara a cara, mirando a los ojos y escuchando entonaciones (cosas que no son posibles en el whatsapp) por eso yo, muchas veces, mando mensajes de audio, lo más cortos posible para no quitar mucho tiempo a la persona que está recibiéndolo, y evitar así una mala interpretación de mi mensaje al menos por mi tono de voz.

Pero hay veces que te lías en whatsapp (por ser el medio más popular) o cualquiera de esas aplicaciones para intercambiar mensajes y la madeja se lía de tal forma que luego a ver cómo la deshaces... Una al final se rinde y piensa que mejor dejarlo estar. 

Qué de situaciones se podrían evitar si pensásemos antes de responder. Y, si encima tenemos buena actitud y tratamos de pensar en que la otra persona es buena por naturaleza y nos quiere y que no puede estar diciéndome esto para hacerme daño, ya sería la bomba porque en vez de responder cualquier cosa preguntaríamos algo así como "¿qué me has querido decir con eso? creo que no te he entendido bien" y SEGURO que te lo aclara y todo sigue bien.

Pero cuando la madeja se lía... uffff, a veces pierdes la amistad o a veces tardas años en desliarla y con ese paso del tiempo se vuelve a hablar, se aclara todo y entonces viene el "madre mía, por qué tontería acabamos peleando y perdiendo la amistad todos estos años".

En fin, "pensar antes de hablar", siempre me lo dice mi padre. Menos "te echo de menos" por whatsapp y más "estoy delante de tu casa, ¿puedes salir?". Una vez desinstalé whatsapp y no veas lo feliz que fui durante un par de semanas. La gente me llamaba cuando querían hablar conmigo, o mejor aún, venían a verme con aquello de "como no tienes whatsapp"... a veces pienso que nunca debí volver a instalarlo...

Diana.
"Regla de salud mental: aprender a distinguir quién merece una explicación, quién sólo una respuesta y quién absolutamente nada."

La vida es un sinvivir

Realmente es precioso querer y sentirse querido. Lo peor de todo es que no todos saben querer y no todos se dejan querer y no todos, tampoco, aprecian y valoran cuando alguien les quiere, y digo querer de amar. También es cierto que, como me ha dicho mi amiga N.C.S hoy "Diana, he aprendido dos cosas estos días: una, no puedes obligar a nadie a que te quiera y dos, no puedes contener el agua en las manos. 


Lo que se tenga que ir se irá y lo que tenga que volver volverá. Eso está claro. Pero lo que también está claro es que las personas no somos terminales de aeropuertos esperando vuelos, reencuentros y besos. Somos aviones y debemos volar y bien lejos a veces, tomar el control y ser libres de a dónde queremos ir y si queremos volver o no eso ya es cosa nuestra también.


Quizás sea suerte, quizás el destino o quizás una oportunidad que se nos da, o una mezcla de las tres cosas, el tener cerca en algún momento a alguien que nos haga sentir especiales, aún siendo la persona más normal del mundo o aún siendo la situación más complicada del mundo. Pero vamos, desde mi punto de vista las complicaciones las buscamos nosotros porque nos morimos de miedo cuando hay que tomar decisiones, soy consciente de que es difícil y duro, pero también soy consciente de que con el tiempo siempre nos arrepentimos de no haberlas tomado o al menos seguro que tendremos la oportunidad de vivir un "¿y si lo hubiera hecho?". El "nunca es tarde" no está en mi diccionario... a veces ES TARDE y ya está.

Nadie es diferente y todos lo somos, tenemos nuestras cosas, como todos, tenemos nuestros miedos, como todos, incluso a veces tenemos inseguridades y días de tristeza, añoranza y pena y son esos días en los que un mensaje a la desesperada merece una respuesta con cariño, un beso de "estoy aquí" o un abrazo de "no te preocupes, no pasa nada, estoy cerca" en el mejor de los casos.

Tener que callarse es complicado cuando tienes tanto que decir, pero hablar o decidir no hacerlo no interfiere en la capacidad de observar, de recapacitar y de pensar cómo sería la vida si fuese de otra forma. Como el que observa una obra de arte que le gusta, un paisaje que le entretiene, un libro que le apasiona o una canción que te hace pensar...

A veces es sólo una frase la que soluciona una vida o la que saca una sonrisa y deja a un corazón tranquilo. ¡Es tan fácil! Hagamos la vida de los demás más feliz, más llevadera, más bonita, más.... eso... FÁCIL.

Diana.
"Ella le pidió que la hiciera feliz durante un minuto. Él le sonrió y aún le sobraron 59 segundos"

viernes, 2 de septiembre de 2016

Las segundas oportunidades no siempre existen

Yo frenaría antes para no volver a saltarme ese semáforo en rojo.
Yo le diría "te quiero" si hubiese sabido que no le volvería a ver.
Yo jugaría más con mis hijos si pudiese echar el tiempo atrás unos años.
Yo la besaría cada mañana, como si fuese el primer beso que le doy en mi vida.
Yo saldría un minuto antes de casa para no perderme el amanecer.
Yo me la jugaría por esa persona aunque estuviera muerta de miedo.
Yo me comería esa otra mitad de eso que tanto me gusta.
Yo estudiaría más aún de lo que estudié.
Yo no anularía ahora aquella cita.

Cuántas cosas se nos van de las manos en un momento determinado y años después nos arrepentimos ¿verdad? Pues bien, seamos conscientes de lo que tenemos AHORA, qué podemos hacer AHORA y por qué no lo hacemos, o nos da miedo ¿nos arrepentiremos como esas otras tantas cosas del pasado de nuevo? 

Aventúrate, no te eches a la espada nada más, cógelo con las manos y estúdialo, disfrútalo. Que cada cosa que hagas te haga sentir más seguro/a orgulloso/a de ti mismo/a, que valga la pena vivir y seguir viviendo, que nada te dé miedo, que te dejes llevar por el corazón que ya tendrás tiempo para pensar más adelante, que el primer impulso es lo que cuenta y el corazón y los sentimientos nunca se equivocan. 

Lánzate, disfruta y vive la vida tal y como se presenta porque tal vez no vuelvas a tener otra oportunidad. O tal vez sí pero por si acaso, aférrate a ésta...

Haz lo que tengas que hacer pero asegúrate de que en un futuro, cuando te pregunten, no estes arrepentido de no haber hecho o al menos intentado algo que querías... que al menos puedas decir orgulloso/a: "No salió pero al menos lo intenté con todas mis fuerzas" pero ten en cuenta que también podrías acabar diciendo "lo conseguí, me arriesgué, me la jugué y me salió bien".

Diana.

Ya lo dice el refrán "quien no arriesga, no gana"


miércoles, 24 de agosto de 2016

Y tu... ¿cómo lo haces?


¿Yo? Pues mirad, yo lo hago por la mañana, por la tarde o por la noche, cualquier día de la semana, cualquier momento es bueno si uno quiere, tiene ganas y la mejor intención. Llorando o riendo, en la cama o en la cocina, yo lo hago hasta por teléfono aunque lo ideal es hacerlo con el otro enfrente... pero a veces no te dejan, así que hay me busco mis maneras y, por mí, que no quede...

Estoy hablando de pedir perdón... ¿no estaríais pensando otra cosa, no? jajajajaja.

Cuando uno siente que no ha hecho algo bien, o se da cuenta de que dijo algo inapropiado, pide perdón y ya está. Luego ya depende el otro que quiera mejorar las cosas o no. Pero si lo haces hazlo de corazón, por supuesto, sintiéndolo de verdad, si no mejor no lo hagas. En realidad no cuesta tanto si te dejas el orgullo de lado y eres capaz de darte cuenta de que no lo hiciste bien.

Una vez leí un cuento que se me quedó grabado: "Un hombre se sintió muy triste porque había ofendido a alguien diciendo algo de él que no era cierto. No sabía cómo disculparse, se sentía mal y fue a buscar al hombre más viejo del pueblo para que le diera su consejo, era un hombre sabio. Éste le dijo: "es fácil, coge un saco de plumas y ves dejándolas por el pueblo". Y así lo hizo y se sintió aliviado de ver que eso resolvería su problema. Estuvo todo el día soltando plumas. Al terminar volvió con el sabio y éste volvió a decirle: "ahora vuelve a coger el saco y ves a recogerlas". Entonces el hombre se sintió muy mal pues sabía que le costaría muchísimo, las plumas se habrían volado y no sería capaz. Aún así lo intentó, pero no consiguió más que unas cuantas. Así que frustrado volvió al sabio y éste concluyó: "De la misma forma que no pudiste recoger las plumas tu calumnia voló de boca en boca y el daño está hecho. Lo único que puedes hacer es ir directamente a esa persona y pedirle perdón, pues no hay otra forma de revertir lo que hiciste".

Pues así, tal cual. A la gente le gusta el morbo, eso está claro, le gusta ir soltando lo que yo llamo "perlitas" con la peor de las intenciones o a veces por desconocimiento real de la situación. Sueltan el bulo y se quedan tan a gusto, de verdad que pienso que hay programas de la tele que hacen muchísimo daño e incentivan a este tipo de reacciones: COTILLEAR Y HABLAR DE LOS DEMÁS SIN TENER REALMENTE NI IDEA y sin tener en cuenta los sentimientos ni las familias de la persona afectada.

Pedir perdón no cuesta tanto... pero tampoco se debe de pedir por cualquier cosa... sólo cuando así lo sientas, cuando hayas hecho o dicho algo que sabes que no debieras haber hecho... ¡o dicho!. Y cuando lo hagas, siéntelo de corazón y de la misma forma el otro te perdonará. Si no lo hace ya no es asunto tuyo.


Diana.
"Pedonar y pedir perdón no te hace tonto y débil, sino sabio y fuerte"



domingo, 21 de agosto de 2016

Mientras recorro las playas que ya conozco

Hoy empiezo, y terminaré, con Pablo Neruda:


"Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos lo días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo, quien hace de la televisión su guía. Quien evita una pasión, quien no arriesga lo cierto por lo incierto por ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos. Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo."

Mientras recorro las playas que ya conozco pienso en todas esas cosas que aún están por llegar, las pasadas y las que están ahora mismo ocurriendo... y todo pasa en un momento mientras piso la arena fresca y blanda de una noche más, observando cómo la Luna mengua poco a poco.

Y siento cómo va pasando cada minuto... Cada segundo es un halo de tiempo que nunca más va a volver y no somos conscientes de que la vida, realmente, se nos va de las manos, de que el tiempo pasa y sin piedad nunca se queda... y no lo aprovechamos...

Y pienso en todos esos momentos vividos, los del pasado especialmente y los que están ocurriendo ahora, y me hago consciente de que los que me quedan por vivir aún puedo elegirlos yo, sí, sí, yo misma. Yo soy dueña de mi vida y de cómo quiero vivir las cosas, pero sobre todo, de qué cosas quiero realmente vivir y cuáles no, ah! y de cómo me van a afectar aquellas que yo llamo "para aprender, para crecer y madurar". Muy, MUY, importante esto último porque del cómo te tomes las cosas que te ocurren depende tu felicidad y tu futuro.
Sí, tu futuro, porque las experiencias te hacen más fuerte, más madura, más consciente de todo, de los amigos que realmente lo son, de esos segundos que pasan y de que las oportunidades no suelen volver, pero si vuelven TIENES QUE APROVECHARLAS. Es imperativo.

Y al pensar me doy cuenta de que ya no me quiero conformar, he llegado a ese momento de mi vida en el cual si no me gusta algo tengo que cambiarlo, si un amigo no me hace bien no lo busco más, si una comida no me gusta no tengo por qué comerla. Mi vida es mía y la vivo como a mí más me gusta. No quiero prohibiciones, no quiero compromisos que me hagan sentir disconforme, compromisos a los que la sociedad me obligue a "ir" sólo por "no quedar mal", no quiero que me digan lo que tengo que hacer porque, básicamente es fácil: ya tengo edad para saber lo que debo y lo que no debo hacer.

Eso no quiere decir que haya acabado de aprender, por supuesto que no, eso sólo quiere decir que tengo la suficiente madurez y confianza en mí misma y en la vida para seguir adelante y afrontar las cosas con valentía, pensando en las consecuencias de absolutamente todo lo que hago o estoy pensado hacer y, si algo no vale la pena, lo dejo ir pero seguiré aprendiendo hasta el último día de mi vida.

He descubierto que la valentía es algo importantísimo para la vida. Si no eres valiente te estancas en un mundo en el que no quieres estar simplemente por miedo. Hay que sopesar y pensar más allá... ¿cómo sería mi vida si consiguiese lo que quiero en ella? (con esa persona que tantísimo me atrae, el trabajo de mi vida...) ¿y si lo dejo todo como está y no muevo un dedo porque tengo pánico? (me quedo con alguien con quien no quiero estar simplemente porque no encajamos o con mi trabajo porque tengo miedo a no encontrar otro). Vidas seguramente habrá muchas pero ahora mismo estás construyendo ésta... hazlo, pues, lo mejor que puedas... tal vez tus actos en esta vida actual tengan consecuencias que no podrías ni siquiera pensar en la siguiente que esté por venir... 

Recuerda:
"Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor, quien no arriesga lo seguro por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos..."
Vive hoy.
Haz hoy.
Arriesga hoy.
No te dejes morir lentamente.
No te olvides de ser feliz.


Piénsalo... Pero piénsalo bien.

Diana.
"Hasta que no hagas consciente a tu inconsciente, tu subconsciente guiará tu vida y tú le llamarás "destino" ". Carl Jung

jueves, 4 de agosto de 2016

No hay montaña lo suficientemente alta para no pasarla

Hay personas en este mundo que pasan por tu vida sin ni siquiera pronunciar su nombre. Se cruzan contigo una vez y jamás volverás a verlas. Otras llegan, están un tiempo y se van. Otras te acompañan hasta la muerte. A algunas no quisieras volver a verlas y otras son especiales, tienen ese no sé qué que simplemente te hace querer estar con ellas, yo lo llamo "energía". Es la misma que la tuya y vibra contigo, por eso te hace sentirte bien con esa persona. 

Y al margen de todo esto siempre hay alguien realmente mágico en tu vida, alguien con quien compartes mucho más que su energía, y con "mágico" me quedo corta. Realmente es de esos casos en los que no tienes palabras suficientes para expresarte. Alguien que tiene todo perfecto para ti, sí sí, PERFECTO. ¿Qué me dices? ¿Que la perfección no existe? Yo creo que sí. Es ese alguien con quien vibras, ríes, sueñas y deseas con el alma tenerlo al lado. Alguien que seguro tiene sus "cosas" igual que tú, igual que todos, pero que para ti son parte de él/ella y que por eso la hace ser perfecta. Alguien con quien realmente quisieras pasar el resto de tu vida y con quien estás tan feliz que sería el último nombre que pronunciases antes de tu último aliento, que a pesar de tu Alzheimer sería la única persona que recordases. Es tan sincero, tan real, tan... eso... perfecto... 

Lo cierto es que existe, siempre existe y es único. Lo difícil es encontrarlo en este mundo tan llenísimo de todo y donde últimamente vamos cazando pokemons ¿así cómo vas a encontrar nada?. A lo mejor pasa hoy por tu lado y no lo sabes. A lo mejor está en la misma cola que tú en el supermercado y no lo sabes. A lo mejor ya lo conoces desde hace años y no lo sabes. A lo mejor lo tienes justo enfrente de tus narices... y no lo sabes... 

¿Mi consejo? Estate atento a lo que tienes a tu alrededor, fíjate bien, habla, conoce a la gente, pregunta si quieres saber y si tienes un sentimiento verdadero exprésalo sin miedo. En realidad si lo piensas no tienes nada que perder, el "no" ya lo tienes. No dejes jamás perder una oportunidad porque podrías arrepentirte el resto de tu vida. Las segundas oportunidades existen, y no para todos, sé consciente de eso, pero si se te presenta a ti de nuevo agárrate a ella y recuerda cómo te sentiste cuando la dejaste pasar en aquel entonces y qué consecuencias tendrías si la dejases pasar de nuevo. Todo es posible en esta vida, simplemente hay que tener la convicción, la seguridad, la confianza y el amor suficientes para que las cosas que quieres se lleven a cabo. Al final todo es más fácil de lo que parece.

De la misma forma que una madre escribe a su bebé esa carta para cuando nazca yo voy a dedicar unas palabras a esa persona mágica en mi vida que sé que estará por ahí, por algún rincón del mundo, y para ella va esto. Al fin y al cabo es energía lo que mando. Supongo que algún día lo leerá y con una sonrisa me dirá: "esto es mío, lo sé":

La vida da tantísimas vueltas que uno cierra los ojos para no perder el rumbo, para no sufrir vértigo a veces y para no ver la realidad otras y con eso lo único que consigue es ir sin rumbo y darse unos cuantos golpes aquí y allá, perdiéndose la vida. 
Si algún día me encuentras y te das cuenta de que soy esa persona mágica no me dejes ir porque probablemente tú también serás la mía. La magia entre dos personas es así por muchos años que pasen. No me compres con regalos, no me interesan mucho, sin embargo lléname de abrazos, de besos a las 4 de la mañana, de conversaciones infinitas, de un "te quiero" susurrado al oído antes de dormirme, de una mirada cómplice cuando estamos rodeados de gente, escúchame, entiéndeme y nunca pienses que hago las cosas para hacerte daño, eres mi magia... recuérdalo. 
Quiero que estés bien y si tú lo estás yo lo estoy y quiero protegerte de la misma forma que tú lo harás conmigo. No me importará mucho tu pasado, sólo lo suficiente porque es parte de quien eres, me importan más mi presente y mi futuro, y si estás en él más aún. 
Quiero que sepas que serás mi centro y que me costó muchísimo encontrarte, muchos sueños, muchos días, años, lloros, desesperanza, frustración, soledad e incertidumbre. Pero al final llegarás, tienes que llegar, no puedo quedarme sin ti, sería un desperdicio de vida y los años se van yendo como el agua entre los dedos. 
Quiero que sepas que siento no haber podido estar contigo en ciertos momentos duros de tu vida pero es que no estaba allí contigo, de haberlo estado nunca te hubiera dejado de la mano. Que cuando sea consciente de tu presencia lo que te diga y haga será de corazón y que ojalá que la vida sea infinita e inmortal cuando estés aquí.
Quiero que sepas que soñé contigo sin poder ponerte cara, que tuve la esperanza de encontrarte algún día para seguir viviendo. Que pensé en cómo serías y dónde estarías mil veces y que nunca perdí la esperanza de encontrarte. Por eso, cuando aparezcas, estate seguro de con quién estás, de que soy yo, no tengas miedo, somos mágicos y perfectos y la vida ha cruzado, por fin, nuestros caminos. Cógeme de la mano y saltemos juntos charcos, apartemos piedras y sonriamos a los que se cruzan en nuestro camino a compartir un bocata y un poco de agua. Luego sigamos a donde tengamos que llegar hasta que uno de los dos tenga que abandonar por la edad y el desgaste de los años, pero siempre cogidos de la mano. Al final valió la pena aquella frase que me dijiste en aquel momento: "por ti me la juego".

Las cosas cuestan y dan miedo, es normal, somos humanos, pero da más miedo quedarse quieto y ver pasar al amor de tu vida por delante de tus narices sabiendo que es él sin hacer un esfuerzo por abrazarlo y no dejarlo ir jamás. 
Así que a ti, que estás leyendo esto, te animo a que si algún día reconoces un sentimiento así con esa chica o ese chico, no lo dejes escapar. Seguramente no encontrarás a nadie que se le parezca y si no estás con esa persona siempre te quedará en la mente y en el corazón como ese alguien con quien "no me atreví pero con quien realmente sentí".

Diana.
Hay que tener valor, mucho valor, para hacer ciertas cosas. Pero es más fuerte el amor y la confianza de que la vida te da lo que te mereces. De nosotros depende ya el si queremos hacer una cosa u otra. Para eso está el libre alvedrío, para eso TÚ ELIJES Y ERES DUEÑO ÚNICO DE TU VIDA.





miércoles, 3 de agosto de 2016

Despeinate

Me estoy dando cuenta de que en esta vida hay que ir siempre despeinada, porque es cuando realmente te lo estás pasando bien. Jugar con los niños te despeina, bailar despeina, reírse a carcajadas despeina, hacer el amor despeina, bañarte en la playa, piscina, lago despeina, quitarte la ropa despeina, que te besen despeina,... todo lo divertido despeina así que si vas peinada mal vamos...

Disfrutemos de la vida con los pelos a lo salvaje, ¿que el mundo está loco? ¡pues nos unimos a él! Lo que está bueno engorda y las cosas bonitas son caras, pues despeinarse es de las cosas que ni engordan ni hay que pagarlas y es, decididamente, de las cosas más provechosas que podemos hacer por nosotros mismos, por nuestra salud, por nuestro bienestar, por nuestra alegría,... y lo mejor de todo es que todo esto es contagioso. Si todo el mundo fuese con una sonrisa por la calle, siendo amables e intentando ayudar a los demás el mundo no estaría tan loco y posiblemente las cosas no serían tan caras. 

Así que propongo aprovecharnos del mundo, utilizar un poco la psicología inversa, dejar de luchar y dejarnos llevar... si el pelo está salvaje pues déjalo, si vas despeinada es porque estás viviendo a tope... perfecto es lo que hay que hacer. Vas por buen camino.

Últimamente ya ni me peino, lo dejo ser, sin embargo no tengas duda de que estoy feliz así.

Elijo ir a la cabeza de esta montaña rusa en la que disfruto mi vida, aquí mismo, en el primer coche, veo llegar cada caída pero también cada remontada, cada curva, soy la primera que toca las nubes y la primera que ve el final de cada situación y os aseguro que bajo del vagón despeinadísima pero habiendo disfrutado más que el resto de los pasajeros que iban detrás y, por supuesto, de los que decidieron no subir y quedarse mirando, sin arrugar sus vestidos ni despeinarse ni un pelo, cuando los demás gritábamos con la velocidad a cada "loop", cada quiebro y cada descenso.

Constantemente tenemos que seguir órdenes que nos dan desde pequeños: compórtate bien, siéntate bien, vístete bien, no te comas las uñas, siéntate erguido, quita los codos de la mesa, no te ensucies,... ¿cuándo nos van a decir la orden de "sé feliz"?

Lo único que realmente me importa hoy en día es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser, la que realmente soy, tal cual, sin disfraces ni máscaras y al que le guste como soy que se acerque y al que no que se aleje. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y hombres también sería:

date al 100%, sé tu mismo, come sano y lo que te apetezca teniendo en cuenta que tu cuerpo es tu templo y te acompañará toda tu vida, dependiendo de cómo lo trates así llegarás a viejo, besa siempre de corazón, da buenos abrazos desde el alma, haz el amor todo lo que puedas pero no con cualquiera, con alguien que te inspire eso que todos sabemos, viaja siempre que tengas oportunidad, relájate un rato al día, dedica tiempo para ti también, aprovecha el día y levántate temprano, ponte guapa/o para ti mismo, para sentirte bien tú, admira el paisaje que te rodea a diario, sonríe a la gente aunque lo que te devuelvan no sea precisamente eso, disfruta de cada cosa que haces y si no lo estás disfrutando acaba pronto...

y, sobre todo, ¡deja que la vida te despeine!

Diana.
"Y no es que existan las casualidades, simplemente cuando alguien busca algo siempre lo encuentra. Es el deseo de la persona lo que hace que las cosas sucedan. Su necesidad lo lleva a ello."
Hermann Hesse

martes, 7 de junio de 2016

Dedicado a ti

Ayer una amiga a la que quiero mucho y desde hace muchos años me dijo: "Ya querría yo ser tan fuerte y positiva como eres tú". Amiga, lo eres, sólo que aún no te has dado cuenta...

Todos tenemos en nuestro interior una fuerza tremenda que tenemos que descubrir y para eso tenemos que, realmente, creer que está ahí. Y me viene a la cabeza una frase que me dijeron también hace muy poco: "hasta que no hagas consciente a tu inconsciente tu subconsciente guiará tu vida y tu le llamarás `destino´" (Carl Jung)

Es fácil...
No des mayor importancia a cosas que, si te paras bien a pensarlas, descubrirías que no la tienen. De verdad, no vale la pena hacerse "mala sangre" por tonterías. Párate a pensar un segundo si es tan tremendo como te parece en un principio lo que te está pasando y te aseguro que de 100 "problemas" que surgen al día te ocupas de 2 porque te das cuenta de que los demás no lo son.

No hay tiempo para "cosas sin alma". Céntrate en lo que de verdad merece la pena. El tiempo se va rápido de nuestras vidas y hay que aprovecharlo con cosas importantes. Y esto se debe extrapolar a las compañías que uno se forja. Rodéate de gente que te haga sentir bien, sana, con energía, positiva,... todo se contagia.

Y si estás sola, NO PASA NADA. Hay cosas peores que estar solo. Es mucho peor estar acompañado y sentir que esa persona no está realmente contigo. Créeme, es así. La soledad puede ser una buena compañera y nos ofrece la oportunidad de reflexionar y de alcanzar un conocimiento profundo de nuestro ser. Aprovecha tu ahora, conócete, sal ahí fuera y disfruta, haz locuras, ríe, llora, siente.

Uno se motiva solo porque la alegría la lleva uno dentro, no necesita a nadie. ¿Quieres algo? Búscalo! No esperes que te encuentre. Sal a la calle y búscalo en cada esquina, en cada balcón y en cada plaza,... lo vas a encontrar. Y vive la alegría y la diversión de buscar ese algo. Mientras no lo encuentres DISFRUTA!! Puede ser muy divertido si lo piensas. Los sueños no son fáciles de conseguir, dejarían de ser sueños en caso contrario. Merece la pena que luches, que des lo mejor de ti día a día, que cuando haya un fracaso te levantes y sigas caminando manteniendo siempre un nivel alto de motivación y de ilusión.

Ríete siempre que puedas de las cosas que te pasan, de las "casualidades" de la vida...


“Estamos aquí para reírnos del destino y vivir tan bien nuestra vida… que la muerte temblará al recibirnos”

Aprender a reírnos de nosotros mismos y tomarnos con humor aquello que nos sucede es imprescindible para ser felices. Observa el poder de una sonrisa sobre los demás y no olvides que una palabra o un gesto amable pueden cambiarlo todo.

La vida hay que exprimirla, que gozarla. Cada instante importa: malo o bueno, siempre es un aprendizaje valioso para el futuro, una motivación para continuar.

Los límites no existen, te los pones tu con tus miedos e inseguridades. El mayor obstáculo para alcanzar nuestros sueños es nuestra mente. 

¿Qué harías si no tuvieras miedo?


Haz locuras! Haz eso que nunca te atreviste a hacer tal vez por vergüenza o por lo que sea... te va a encantar. La gente que no hace locuras deben de tener una vida horriblemente aburrida... Un viaje que no habías programado, besar a la persona que te gusta, bailar en medio de la calle, cantar en la ducha, mojarte con la lluvia,... En definitiva: desátate, siéntete libre!!!


Recuerda la ausencia de miedo al ridículo que tenías cuando eras un niño... no dejes a ese pequeño tú, triste en un rincón, juega con él!! Sácalo de paseo!!!

Y lucha SIEMPRE por tus sueños, cada día cércate un poquito más. Ten uno o mil pero no dejes nunca de soñar y de luchar por lo que realmente quieres cada día de tu vida.

Diana.
"Vamos a ser felices... yo invito"