domingo, 31 de agosto de 2014

LA LEY DE LA ATRACCIÓN: Cuidado con lo que piensas... se hará realidad.

Cuidado con lo que pensáis porque los pensamientos tienen más poder de lo que os podáis imaginar. Y esto está ya científicamente probado. ¡No es broma!.

¿Habéis oído hablar de la LEY DE LA ATRACCIÓN? La Ley de la Atracción, básicamente, dice que, a nivel del pensamiento, LO SIMILAR ATRAE LO SIMILAR. De nosotros depende el sostener los pensamientos de lo que deseamos y más aún tener totalmente claro qué es lo que queremos y, una vez eso sea así entonces empezamos a atraerlo hacia nosotros.

La Ley de la Atracción es una de las leyes más importantes del Universo y, ATENCIÓN, sirve para absolutamente TODO lo que os propongáis, pero eso sí, tenéis que desearlo con el corazón, tenéis que quererlo de verdad, sentirlo vuestro, soñar con ello despiertos.

Te conviertes en aquello en lo que piensas continuamente pero también atraes aquello en lo que piensas todo el tiempo. En otras palabras: Si lo ves en tu mente lo sostendrás en tu mano.

Este principio se puede resumir en tres palabras: PENSAR, CONVERTIR y AGRADECER. Los pensamientos se vuelven cosas reales porque los pensamientos son frecuencias. Si piensas una y otra vez, si imaginas en tu mente una y otra vez ese coche que tanto te gusta, o esa casa, o conseguir ese trabajo que tanto querías, encontrar ese hombre o esa mujer con la que quieres compartir tu vida,... estarás emitiendo una frecuencia continua hacia eso que tanto deseas. Y te aseguro que llegará porque los pensamientos envían esa señal magnética que lo atrae hacia ti.

Esto siempre funciona, SIEMPRE, con todo el mundo.

Y ahora viene la pregunta del millón que me vais a soltar algunos por whatsapp (os la ahorro que ya os conozco...): "ya, ya, Dianita, tu y tus cosas, yo quiero ser rico pero mírame, apenas llego a final de mes" o esta otra: "Diana, tu sabes muy bien que siempre atraigo al hombre que menos me conviene... y ¡yo quiero todo lo contrario!". ¿Qué pasa? ¿Que conmigo no funciona? Nooooo, ya os he dicho que funciona siempre, con todas las personas, el problema está en que la mayoría de la gente piensa en lo que NO desea y se pregunta por qué les ocurre una, y otra, y otra vez...

Vamos a ver si me explico, a esta ley de la atracción no le importa nada si tu percibes algo como bueno o como malo, si lo quieres o si no lo quieres. Simplemente responde a TUS PENSAMIENTOS
Voy a intentar poner un ejemplo: Si te pasas el día diciendo "qué desastre de vida que tengo, no llego a final de mes, me falta el dinero, la vida es un asco" ¡lo estás afirmando para ti mismo! lo sientes sinceramente, duermes mal, notas tu angustia en tu estómago, ¡lo vives a fondo! Pues eso, perdona que te lo diga tan crudamente, es lo que vas a seguir teniendo porque es en lo que te estás enfocando, es donde estás poniendo toda tu energía, es la frecuencia de tus pensamientos. ¿Lo ves más claro ahora?

Esto es extrapolable a cualquier tema. Si te enfocas en lo que no quieres crearás una frecuencia en tu pensamiento dedicada sola y exclusivamente para eso. La mente es muy potente, os lo aseguro. Únicamente usamos el 10% de nuestro cerebro (algunos ni eso, jajaja) imaginaos si utilizásemos el 100%...

Dado a lo que os acabo de explicar, cuando ves algo que quieres inmediatamente estarás activando un pensamiento positivo y la ley de la atracción responde a ese pensamiento en ese mismo momento, digamos que se pone "manos a la obra" y te atrae las cosas o personas que coinciden con ese pensamiento.
Pero ¡cuidado! También funciona  cuando ves algo que no quieres y tu subconsciente grita un "NO" rotundo. En realidad no lo estás alejando, sino que estarás activando el pensamiento de aquello que no quieres y de esta forma la ley de la atracción atraerá nuevamente ese tipo de cosas, que no quieres, para ti.

¿Estás pensando "ups, vaya lío"?

A ver, en este Universo en el que vivimos absolutamente todo tiene que ver con la atracción y funciona siempre, tanto si la comprendes y crees en ella como si no. Siempre funciona y es la ley más poderosa del Universo. Podrías estar recordando el pasado, observando el presente o imaginando el futuro y en cada caso estarás activando pensamientos y te aseguro que esta ley responderá a tus pensamientos.

Siempre estamos creando. Cada vez que tienes un pensamiento constante y prolongado estás creando y algo acabará por manifestarse en la realidad como consecuencia de tus pensamientos.

¿El "truco"? Céntrate, enfócate, proyecta hacia aquello que deseas y siéntelo como que ya está contigo, como que ya es tuyo y olvídate de lo que no quieres experimentar, no pienses en ello, cada vez que tengas un pensamiento negativo sé consciente y cámbialo inmediatamente por uno positivo. ¿Quieres ese coche? Imagínate en él, huele su interior, siente el volante en tus manos, pon una foto en tu mesita de noche. ¿Quieres a esa chica? Imagina que la llevas de la mano por la calle, que la abrazas, que hablas con ella, que vive contigo y siente tu felicidad a su lado, imagina cómo os reís juntos y compartís cosas de la vida cotidiana y deja de pensar, tanto en un caso como en el otro o cualquiera que puedas imaginar que "aún no está contigo", "nunca va a ocurrir" o lo que es muchísimo peor "es imposible".

A ver, por favor, ¡POR FAVOR!, no me vale ninguna excusa, dejaos ya eso del "es imposible". De buena tinta os digo, porque lo he experimentado personalmente, que me he tenido que tragar esas palabras varias veces en mi vida y he aprendido que ya no lo digo más. NADA ES IMPOSIBLE si de verdad lo deseas y no te rindes (que se lo digan a la Ley de la Atracción...)

Os recomiendo el libro "El secreto", yo lo tengo y no me importa dejároslo, o también podéis ver el documental, que resume el libro en sí, AQUÍ. Dura hora y media pero si aún no lo habéis visto a lo mejor ahora es el momento. Recordad que nada ocurre por casualidad...

Un beso a todos, pensando en vosotros...
Diana.

sábado, 30 de agosto de 2014

Había una vez...

... un chico que nació con una enfermedad terminal que no tenía cura y podría morir en cualquier momento.

Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre que lo cuidaba y acompañaba a todas horas. Ya estaba harto y decidió salir solo. Le pidió permiso a su madre y ella aceptó.

Caminando por su barrio vio muchas tiendas. Al pasar por una tienda de música vio a través del escaparate, a una chica más o menos de su edad. Fue amor a primera vista (dicen que cuando dos personas se encuentran y notan ese "amor a primera vista" es porque ya estuvieron juntos en otra vida pasada. Diana.)

Abrió la puerta y, con mucha timidez, entró. Sólo quería mirarla más de cerca.

Poco a poco llegó al mostrador donde estaba la chica.

Ella lo miró divertida y le dijo con una sonrisa: "¿Te puedo ayudar en algo?".

Mientras él pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida, sintió el deseo de besarla en ese mismo momento.

Tartamudeando le dijo: " Sí, eeehhh, uuhhh... me gustaría comprar un CD".

Sin pensar, tomó el primero que vio y le dio el dinero. -"¿Quieres que te lo envuelva?" Preguntó ella sonriendo de nuevo.

Él respondió que sí, movien­do la cabeza y ella fue a la trastienda para volver con el paquete envuelto y entregárselo.

Él lo cogió y salió de la tienda. Se fue a su casa. Desde ese día volvió a la tienda todos los días para comprar un CD.

Siempre se los envolvía ella. Luego él se los llevaba a su casa y los metía en un cajón.

El chico era demasiado tímido para invitarla a salir y, aunque lo intentaba, no podía.

Su madre se enteró de esto e intentó animarlo a que se decidiera a salir con ella, así que al día siguiente se armó de coraje y se dirigió a la tienda.

Como todos los días, compró otra vez un CD, y como siempre, ella se fue atrás para envolverlo.

Él tomó el CD y, en un descuido de la chica, rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda.

Al día siguiente sonó el teléfono en casa del chico. Su madre contestó: "¿Sí?".

¡Era ella! Preguntó por su hijo, y la madre, comenzó a llorar mientras decía:

"Murió anoche".

Hubo un silencio prolongado, excepto por los lamentos de la desconsolada madre.

Más tarde, entró en el cuarto de su hijo para recordarlo. Abrió el armario para oler su ropa. En el armario abrió uno de los cajones. Para su sorpresa se encontró con montones de CD's, todos envueltos. Ni uno estaba abierto. 

Le sorprendió ver tantos y todos envueltos así que cogió uno y se sentó sobre la cama para verlo; al hacer esto, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita de plástico. 

La madre lo recogió para leerlo. Decía: "¡¡Hola!!, ¡me encantas!, ¿quieres salir conmigo luego?". Sofía.

La madre curiosa abrió otro, y otro y otro CD y de todos y cada uno de ellos salía un pedazo de papel y todos decían lo mismo.


MORALEJA: “No esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes en tu corazón, con humildad, con cariño. Pueden no corresponderte, pero eso es lo de menos, lo de más es lo que tu eres capaz de sentir por alguien y eso es lo único que te llevarás contigo cuando te llegue el momento. Así que... Díselo hoy. Mañana puede ser muy tarde”


Esto del deporte... hmmmm

¿Alguien sabe quién es Mireia Belmonte? ¿Sí? ¿No? Bien... para los que sí, genial. Para los que no Mireia Belmonte es la mejor nadadora española en la actualidad. Tiene el segundo récord del mundo en 400 m. libres y se ha cargado el récord del mundo en 800 libres en piscina corta. Ha sido la primera mujer en bajar de los ocho minutos en la historia de la natación. ¿Alguien se había enterado? ¿No? Hmmmmm.... 

Pero seguro que sí que habíais oído que Sergio Ramos se ha cambiado el color del pelo ¿a que sí? ¡Qué mundo, de verdad! ¿Cómo puede ser que el color del pelo de un futbolista sea más importante que que una nadadora española baje un récord mundial? Pero no os ofendáis, no es vuestra culpa... Es la sociedad en la que vivimos. Yo no me había enterado tampoco hasta que no lo he visto en el "Caralibro".

Y es que en España, y en otros países también, todo ronda alrededor del fútbol. A mi me gusta como deporte siempre y cuando sea un partido interesante de ver, no veo cualquier partido, pero hay algunas cosas que no entiendo sobre este deporte que a veces, al menos yo, lo confundo con un espectáculo más que como un deporte. El "juego sucio" es antideportivo y le resta mucho: hacer como que te meten la zancadilla para provocar una falta o un penalti, clavar los tacos de las botas a posta en el muslo del contrario, dar codazos en las costillas,... por nombrar algunas "jugaditas" que vamos, cariñitos no son... 

Estas cosas no pasan, o al menos no tan descaradamente, en otros deportes. ¿Por qué no existe el "ojo de halcón" en el fútbol para comprobar un fuera de juego, por ejemplo? Sólo he visto juego realmente mucho más agresivo que el fútbol cuando fui a ver un partido de Hockey sobre hielo de unos equipos semiprofesionales de la ECHL en EEUU. Ahí saltó, literalmente, la sangre. ¡Qué barbaridad! ¡Se daban tortas pero de verdad! Y... ¡castigados a un rincón unos minutos con una ceja abierta!

Incluso el público es más deportivo cuando vas a ver un partido de cualquier otra cosa. Ni se lanzan (a dar y con mala idea) mecheros, ni papel higiénico, ni se queman vengalas, ni nada. Ahora en los estadios ya está más controlado todo eso, menos mal. 

Pero ¿por qué el fútbol es tan importante? ¿Por qué mueve tantas masas? ¿Cómo puede ser que un tío que corre detrás de un balón gane muchísimo, pero muchísimo, más dinero que un cirujano que le salva la vida a su paciente? Por poner un ejemplo, porque creo que hay muchísimos más profesionales que deberían ganar los millones que gana un futbolista. ¿Alguien ha pensado, por ejemplo, en cómo es la vida de un pescador? Conozco a alguien que vende zapatos. Su marido es pescador, no está nunca en casa y si está es para dormir. Pasa la noche en alta mar luchando contra la meteorología a veces... después de hablar con ella os puedo asegurar que el pescado está, aún, muy barato (el salvaje claro, "pescar" en la piscifactoría lo hago hasta yo con un cazamariposas). ¡Ese hombre se merece el triple del sueldo que gana! Pero claro, debe fallarle el nombre, común donde los haya, que tiene... ¡y el público!, no cuenta más que con Neptuno y Ariel (espero que hayáis visto "La Sirenita") y el resto de los pescadores de a bordo que aplauden cuando alguien "pilla" un rodaballo (¡qué rico por Dios! Me encanta el rodaballo...). 

Yo creo que si tuviese un nombre rarito (porque anda que llamarse "Kaká"... bueno lo dejo ahí) y llenase con su nombre extraño un estadio de fútbol, tal vez el marido de esta chica ganaría lo que se merece en su cuenta, ¿no? ¿o no?.

Volviendo al caso Mireia... se fue SOLA con sus compañeras y estuvo 9 horas en un autobús hasta llegar al lugar de la competición y pagó sus 500 euros de hotel. Ni entrenador, ni fisioterapeuta ni coordinador de nada. Los futbolistas viajan en avión, en primera, con un equipo de fisioterapeutas, médicos, entrenadores,... vamos yo creo que hasta deben de tener a alguien especializado en hacerles la manicura y, por supuesto, la FIFA les pagará el alojamiento, comidas, trajes para ir todos igualitos y hasta una visita turística a la ciudad en carruaje de varios caballos.

En fin... Está claro que el deporte minoritario es el deporte minoritario y el que mueve masas es el gran aventajado. He sido deportista toda mi vida y he tenido la suerte de practicar muchos deportes y a mi juicio hay un montón de ellos súper bonitos de ver y de practicar que no tienen la suerte de ser tan populares como el fútbol. Y es que no hay quien lo frene, ni tampoco a la venta de camisetas, equipación completa, balones, bufandas y demás complementos. No sé por qué se les paga tantos millones a los jugadores (si alguien me lo puede explicar, por favor, soy toda oídos). Me pregunto qué pasaría si fuesen mileuristas como la gran mayoría de la población española de hoy en día.

De verdad que me gusta el fútbol y en concreto os informo, para el que no lo sepa, que soy del Real Madrid ;). Pero hay vida después del fútbol, hay otros deportes: el atletismo, el voleibol, la hípica, la natación sincronizada, el tenis (mi madre era pasión lo que tenía por el tenis), la gimnasia, el patinaje,... y todos son duros cuando uno se dedica a nivel profesional, algunos MUY DUROS, y la gente no los valora.

Y para concluir:
¿Sabíais que en Francia la natación es uno de los deportes más importantes? (nota: sin hablar de los cuerpos de los nadadores que... ¡en fin...! ¿soy yo la única que piensa que tienen los mejores cuerpos? jajajajaja). 
¿Y sabíais que en Australia los niños quieren ser nadadores y no futbolistas?

Diana.




viernes, 29 de agosto de 2014

Y si un día tuviese una hija...

Hija,

Enamórate de un hombre que te haga un hueco en su corazón, porque un hueco en la cama te lo hará cualquiera. Y cuando te enamores, dalo todo con el alma, "cuando lo entregamos todo ya no tenemos nada que perder" (Paulo Coelho). Recuerda que cuidé de tu corazón durante 40 semanas dentro de mi, jamás dejes que nadie te lo destroce en 10 segundos con un par de palabras o una carta. Eres fuerte y valiente pero eres dulce y tierna a la vez, mereces a un hombre de verdad. 

Quiero darte unos consejos:
A quien vayas a entregar tu corazón hazlo con el conocimiento de quién está a tu lado, asegúrate de que sabrá apreciarte y quererte por el tipo de mujer que eres.

Enamórate de un hombre que te persiga embobado con su mirada, encantado de tenerte con él, que le brillen los ojos, que se le dispare el corazón y se le dibuje una sonrisa en los labios al verte. 
Te advierto que no será perfecto, porque nadie lo es, pero sí quiero que esté dispuesto a hacerlo todo por ti, que luche por ti porque sabe que mereces la pena, que sepa disculparse cuando haga o diga algo que no debió hacer o decir, que sea fuerte y humilde al mismo tiempo, honrado, sensato y condescendiente con sus actos y sus palabras. 

Debe ser lo suficientemente hombre como para compartir contigo el trabajo de una casa, lo suficientemente humano como para secar las lágrimas de vuestros hijos con cariño, entendiendo la debilidad de éstos y encantadoramente divertido para pasar una tarde de lluvia jugando con ellos en casa.
Ha de ser un hombre que valore a la familia y a los amigos pues en esta vida tanto unos como otros son necesarios.

Quiero que te enamores de ese hombre que acaricie tu cara con dulzura y debilidad, con la suavidad de unas manos que te cuidan, que juegue con tu pelo hasta que te quedes dormida, que te dé la mano para pasear por la calle o para ver una película en casa. Alguien que te demuestre un "te quiero" todos los días con un gesto, con un acto y que de vez en cuando te lo diga con un susurro al oído... o un grito en lo alto de una montaña... abrazándote.

Quiero que te enamores de alguien que te llene de alegría, que te haga sonreír cada mañana, que no se aproveche de ti, que te respete incluso cuando tu, enfadada, no te lo merezcas, pero él entenderá que será cuando más lo necesites.

Enamórate de un hombre que te abrace cuando llores sin decir nada más y que te bese cuando estés enfadada y que sepa pedir perdón con su mirada, no hace falta nada más.
Enamórate de él porque sea humilde y romántico, y porque sepa apreciar aquello que ha vivido, las personas con las que ha compartido su vida y que le han hecho ser quien hoy es y por las experiencias que ha acumulado. 

Enamórate de alguien trabajador y responsable, que sepa cocinar y le guste hacer deporte, así tendrás la excusa perfecta para que te haga la comida y después ir a quemar juntos las calorías de más injeridas ;)

Pero no te enamores de un "calzonazos", debe ser capaz de llevarte la contraria defendiendo su postura si no coincide con la tuya. De esta forma sabrás que siempre podrás contar con alguien que te diga honestamente la verdad, un hombre sincero, con carácter.

Enamórate de un hombre que sea capaz de expresar sus sentimientos y que jamás te oculte lo que siente, sea bueno o malo, que te escuche pacientemente y que te diga lo que necesitas saber, un consejo o un consuelo, con sólo unas palabras.

Enamórate de un hombre libre en el que puedas confiar y él en ti. La confianza en una pareja es como los pilares de un edificio. Que quiera "ser tuyo" (recuerda que nadie pertenece a nadie y que sólo tu eres dueña de tu vida, igual que él). Que quiera darte lo mejor de su persona sin pedir nada a cambio más que lo que le quieras dar tu, que será tu todo, tu alma, tu compañía y tu cuerpo, porque él se lo merece. 

Que te quiera y que se deje querer por ti y que te dé mil razones para estar tan enamorada y segura de él que nunca quieras irte de su lado.
Sobre todo enamórate de un hombre que te haga feliz.

Y recuerda: Sólo un hombre de verdad, es digno de ti.


No sé si algún día llegaré a tener una hija, pero aquí queda esto para ella.
Diana.

jueves, 28 de agosto de 2014

¡Qué bonita es España!

Hoy os doy, y me doy, un break mental (que últimamente estoy quemando la materia gris de mi pobre cerebro y no se lo merece). Hagamos de un jueves un domingo... ¿veis como nada es imposible? ¡Sólo hay que querer hacerlo! Si tu quieres nada puede frenarte.

Ayer cogí a los niños y me los llevé a, más o menos, una hora al norte de donde vivo. Salió el sol por la mañana y viajamos en coche hasta allí... me encanta... disfruto de conducir tanto como de comer chocolate. La suavidad de la carretera, una conducción tranquila, cantando con la música alta, los niños aplaudiendo el ritmo de las canciones y haciendo los coros de los estribillos, el techo abierto y dejando entrar ese aire fresco indirecto al interior del coche, impregnando todo del olor a mar mezclado con eucalipto... qué placer... 

Me estoy acordando ahora de una amiga, una señora mayor americana, que vive en Florida. Un día me dijo: "Diana, con el calor que hace aquí, abrir el techo del coche y poner el aire acondicionado a la vez dándote en la cara es comparable a tener un orgasmo". A mi, claro, me dió la risa pero tuve curiosidad y, al volver a casa, lo comprobé por mí misma. No llegué a "eso" (jajajajjajajaja) pero entendí lo que quería decirme. Aquí no funciona porque no tenemos ese calor tropical de Florida pero ese aire del techo, a mi, me encanta.

El caso es que tuvimos un día genial. Paseamos cerca de un río, vimos patos, ocas y cisnes a los que les dimos de comer pan. También vimos ovejas a las que alimentamos a base de hierbajos de por allí y hasta un par de caracoles "besándose"... según mi hijo mayor. 

Y es que...

... la vida es para escucharla,  tocarla, olerla, mirarla, admirarla, disfrutarla... SENTIRLA... y esta zona de España tiene un encanto especial. Cuando entras aquí tienes que enamorarte sí o sí de todo esto. Las montañas, los olores, los colores,... son diferentes. He estado en casi toda España y puedo comparar, y ésta es, sin duda, una de las zonas que más me gustan. 

Soy una apasionada de los deportes de aventura y éste es el sitio perfecto para hacerlos. Desde senderismo, montar a caballo, rutas en bici, barranquismo, espeleología, escalada, rappel,... hasta el surf, remo, vela, kayak,... pasando por el parapente entre otros deportes "aéreos". Se suben al monte que hay en medio de la ciudad y se lanzan de cara a la mar... debe ser increíble... es algo que nunca he hecho. Tal vez un día me lance (nunca mejor dicho ;) ).

Y es que aquí encuentras la mezcla del inmenso océano azul con las enormes montañas verdes en cada sitio al que vas, casi casi sin buscarlo porque está por todos lados. Hay pequeños pueblos pesqueros que son dignos de inmortalizarlos en un cuadro y otros más tierra adentro que cobijan años pasados de la cultura de por aquí.

¿Y la comida? Madre mía cómo se come y lo exagerados que son con los platos. De aquí no se va nadie con hambre, os lo aseguro. Da igual que le pegues a la carne que al pescado, está todo tan rico que no hace falta marinarlo o adobarlo mucho. La materia prima es excelente y con eso ya tienes el 80% del plato conseguido. Hay un pueblo al norte que hace el arroz con bogavante más bueno que he probado en mi vida. Te cobran 30 euros por una cazuela "para dos" con la que comimos 4. La primera vez que fui mi padre estaba por aquí, pues ni siquiera con su ayuda podíamos acabar aquello. Los que lo conocéis, ya sabéis lo que le gusta comer y cada vez que viene quiere que lo lleve allí a por su arroz con bogavante :). 

Da igual adónde te dirijas, al norte o al sur, al este o al oeste, todo esto es precioso y la gente de aquí está muy orgullosa de su tierra... No me extraña nada.

Que tengáis un buen día.

Diana.




miércoles, 27 de agosto de 2014

Las tres conexiones

Parece que hay tres formas en que dos personas se pueden atraer o pueden "conectar": 
La emocional, la intelectual y la física.

Lo ideal es que haya un equilibrio entre las tres, sería una relación genial de pareja, pero a veces es difícil o una impera más que las demás. Entonces se lleva como se puede o, simplemente, no se lleva.

Que alguien me desmienta si me equivoco pero la primera atracción que existe entre dos personas es la física. Es cuando no se puede evitar que una persona te atraiga con sólo mirarla. Su cuerpo te dilata las pupilas, te acelera el corazón, empiezas a soltar adrenalina, progesterona, testosterona,... vamos, te das una ducha de hormonas que se te ve a la legua y no puedes dejar de mirar al otro, te pones colorada cuando te mira (esto me recuerda a una canción) y los nervios se disparan sin control. Cuando dos personas se atraen físicamente es más que obvio. El atractivo físico da vértigo, te hace sonreír,... Hasta ahí bien. El problema viene cuando una pareja sólo está junta por esa atracción física. No existe entre ellos más que sexo, ni intereses intelectuales, ni hobbies que compartir. Tampoco hay una conexión emocional (de la que hablaré más tarde): no confían el uno en el otro. Aún así la atracción física es fortísima y son incapaces de separarse, pero sólo es eso. Para mí, in-su-fi-cien-te. Acabarán haciéndose daño a la larga. Una pareja así no puede durar mucho... hace falta algo más... 

Luego puede que conozcas a esa persona más a fondo, que abra la boca y todo ese atractivo físico se quede en... sólo eso... vamos, que mejor calladito (¡o calladita!).

Es cuando entra en juego la conexión intelectual, que es cuando dos personas comparten una serie de intereses intelectuales que les llevan a poder entenderse al mismo nivel en los temas que de verdad les interesan. Al conocerla te das cuenta de qué intereses tiene, cómo habla, cómo se expresa y al comparar todas estas cosas contigo, resuenan, te atrae su forma de pensar. De este tipo de parejas, en las que la conexión que las une es más de tipo intelectual, hay menos. Normalmente son mujeres jóvenes con hombres bastante más mayores que ellas (rara vez ocurre al revés). Ellas se sienten atraídas por la intelectualidad del ellos, por su madurez, sabiduría. El atractivo físico no suele ser recíproco (seguramente él estará encantado con ella pero ella con él, físicamente, no... ¡o sí! pero no es lo normal, seamos sinceros). Por lo tanto el sexo en estos casos es inexistente o con un tercero (más joven y que concuerde con la conexión física antes mencionada) en discordia, lo cual NO MOLA... Digamos que aquí lo cantante y sonante es la admiración intelectual y punto. No hay más. De nuevo, para mi, in-su-fi-cien-te.


En los dos casos anteriores la conexión emocional brilla por su ausencia. Pero ¿qué es eso de la "conexión emocional"? Pues es sencillo, se trata de confiar plenamente en la otra persona. Hay una buena conexión emocional cuando una pareja manifiesta su cariño abiertamente, comparte cosas de la vida diaria, se comunican sinceramente, se expresan, se dicen lo que piensan, lo que les inquieta, cómo se sienten,... se escuchan y cada uno muestra interés por lo que el otro le cuenta sin interrumpir, sin juzgar, respetando sus emociones y pensamientos. Es decir, cuando dos personas expresan su afecto y los dos se sienten queridos, apoyados y aceptados por el otro.


En conclusión, una perfecta relación de pareja debería combinar estos tres tipos de conexión de forma equilibrada al 33´33% ¿A quién no le gustaría estar con alguien que no sólo le vuelva loco físicamente sino que además comparta contigo los mismos intereses en cuanto a deportes, cine, restaurantes favoritos,... y ENCIMA que te entienda emocionalmente, te escuche, sea sensible a tus inquietudes, tus miedos, te ayude, no te juzgue,...?

¿Algún brazo levantado? Me imagino que unos cuantos... ;)

Nota: recordad, ¿difícil? puede ser... ¿imposible? NADA.
Diana.

martes, 26 de agosto de 2014

No te arrepientas... Pero aprende y no lo vuelvas a hacer.

El post de ayer tuvo el siguiente efecto entre alguno de vosotros por whatsapp (¡os hago pensar...! hmmmm ¡me gusta!): 


"Entonces, Diana, por esa "regla de tres" tuya... ¿tu no te arrepientes de nada?"

Mi respuesta es fácil: pues NO, no me arrepiento, pero hay cosas que jamás, y digo bien, JAMÁS volvería a hacer. Y dejad, por favor, que me explique. No quiero sonar ni soberbia ni orgullosa pero quiero daros a entender mi punto de vista, así me conoceréis un poquito más. De momento pensad en esto:


Si "EQUIVOCARSE ES CASI LA ÚNICA MANERA DE APRENDER" ¿Te arrepientes de haber aprendido algo?

Para empezar os daré un ejemplo tonto y luego me explico: 

Una vez vi una película, "La Pasión". Tenía que verla, me interesaba el tema y la MEDIO vi. Digo "medio" porque me pasé la mitad de la película encogida en el sillón, abrazada a mis piernas, con las manos tapándome la cara. Mel Gibson se pasó un montón con tanto realismo. Lo pasé fatal. 
Aquí viene la pregunta: ¿Me arrepiento de haberla visto? No, pero no la volveré a ver, os lo aseguro. Sufrí muchísimo.

En la vida pasa igual, hay cosas que haces y que nunca más volverías a repetir bajo ningún concepto.


NOTA: No quiero convenceros de nada ni llevaros a mi terreno, cada cual es libre de pensar lo que quiera, pero esto es lo que YO pienso. Libres sois de comentar al respecto lo que queráis. Tengo pensado publicar todos vuestros comentarios, siempre y cuando optéis por un vocabulario apropiado, por favor. Fuera de eso respeto diferentes opiniones y serán publicadas si me las hacéis llegar.


Ahora explico mi argumento:
Cuando tenía 18 años mi novio, por aquel entonces, me dijo: "nunca te arrepientas de nada". En aquel momento no lo entendí, pero me sorprendió y me quedó grabado. Eso del "me arrepiento de..." está a la orden del día, ¿no?. Hoy en día con CASI 40, lo entiendo perfectamente. Una cosa es no estar orgullosa de algunas cosas y otra es arrepentirse. Una amiga a la que adoro (inmediatamente va a saber quién es en cuanto lea lo siguiente) siempre dice: "Cuando tengas la intención de arrepentirte de algo piensa en aquel momento y en por qué lo hiciste. Tenías tus motivos más que justificados y si volviese el tiempo atrás lo volverías a hacer igual." Y es verdad, tiene razón.

Ahora bien, arrepentirme no, pero NO VOLVER A HACERLO... rotundamente . Porque una aprende y, aunque soy humana, soy chica lista y aprendo MUY rápido y no soy de las que suele tropezar con la misma piedra dos veces. Arriesgar arriesgo, y mucho (alguno, que me conoce, se debe estar riendo ahora con un "¡vaya si lo hace!" ¿verdad?). Tengo agallas e iniciativa para tomar decisiones, a veces tengo miedo, pero siempre pienso en las consecuencias, en los pros y los contras. Como se dice en inglés, pongo todos mis huevos en la cesta, apuesto y confío. Digamos que no desaprovecho las oportunidades, que cojo el tren que pasa si es lo que quiero hacer en ese momento. El que no se arriesga no gana...

Hay cosas que la gente hace todo el rato, digamos que "porque todo el mundo lo hace", que yo no tengo intención de hacer jamás y también he experimentado cosas en la vida que nunca volveré a hacer, con una vez ya tuve suficiente y aprendí la lección, pero no me arrepiento porque de no haberlo hecho ahora aún estaría con las ganas de querer hacerlo o con la duda del "¿y si lo hubiera hecho?".

Y digo JAMÁS, sí, saltándome la regla conscientemente del "nunca digas nunca jamás". Por ejemplo: puedo aseguraros que jamás he fumado ni lo haré. Respeto a quien quiera hacerlo pero es una cosa que, lo siento, pero detesto. 
El alcohol tampoco me va bien, así que es otro "jamás me he emborrachado". Eso sí lo he probado, pero no va conmigo. Se socializa igual con un zumo de piña, por poner un tonto ejemplo. Además, los que habéis salido de marcha conmigo sabéis que a mi hay que pararme, no necesito el alcohol por mi sangre para reírme, bailar o montar una buena fiesta. 
De las drogas... ni te cuento... ¡Jamás de los jamases!. A mi alrededor las he visto pero tampoco he tenido nunca la intención de hacerlas llegar hasta la sinapsis que hay entre mis neuronas... cuido de mi cuerpo y a mis pequeñas neuronas también ;).

Hay gente por ahí que dice que hay que probarlo todo en esta vida... bueno, lo siento pero no estoy de acuerdo. Lo mejor es que uno haga lo que le apetece cuando le apetece, siempre y cuando no te saltes tu propio criterio para no sentirte mal luego. Haz lo que quieras pero piensa antes en las consecuencias. A veces no puedes pensar en estas consecuencias porque la situación involucra a otra persona y no sabes cómo va a reaccionar, digamos que no depende sólo de ti. En ese caso sé decisivo/a y acepta lo que tenga que venir, prepárate para cualquier cosa. Aprenderás algo sí o sí y te dará una experiencia más.

Y de eso, precisa y principalmente, es de lo que trata la vida. De acumular experiencias, de vivir intensamente.

Diana.






lunes, 25 de agosto de 2014

«Nada pasa por casualidad, todo tiene un sentido que no siempre logramos entender»

A veces pasan cosas o llegan personas a nuestras vidas y en seguida nos damos cuenta de que las necesitábamos en ella por algún motivo que, por el momento, aún desconocemos. Seguramente nos enseñará algo, nos servirá de puente para conseguir un deseo, nos ayudará a descubrir quienes somos,... y luego desaparecerá... o no... Hay algunas personas así.

A mi me pasa, tal vez porque siempre he sido intuitiva de más, que con nada más verlas sé que algo pasará tarde o temprano y que afectará a mi vida. Sólo es cuestión de más o menos tiempo, pero hasta hoy nunca me he equivocado (cualquier día me compro una bola de cristal jajajja).

A veces tienes la sensación de que lo que te está pasando es lo peor y no entiendes por qué tiene que pasarte a ti. Lo crees injusto, doloroso, sufres,... pero, lo dicho, con tiempo te das cuenta de que has aprendido algo valioso, has subido un escalón de madurez, eres más fuerte y acabas agradeciendo lo ocurrido.

Tenéis que recordar siempre esto: ABSOLUTAMENTE TODO LO QUE OS PASA OCURRE POR UNA RAZÓN PERFECTA. Nada ocurre por casualidad o por suerte. Desastres amorosos, exámenes suspendidos, una pierna rota, que pierdas el trabajo... todo pasa siguiendo un plan perfecto. Yo, así lo creo. Es más, todo lo que te ocurre y todas esas personas y cosas que, digamos, marcan un antes y un después en tu vida y no pasan desapercibidas por ella, son formas de demostrarte hasta dónde puedes llegar o aguantar para crecer, para aprender algo o para ser mejor persona. Todos somos maestros de todos y siempre digo que los mejores maestros son los niños. Pero éste ya sería otro post ;).

Sin estas "piedras en tu camino", tu vida sería una perfecta pista de patinaje pero sin rumbo, sin destino, cómoda y segura, eso sí, pero sin motivación ni ilusiones. 

Cada una de las personas que marcan tu vida por algo te modelan y hoy por hoy eres quien eres gracias a todas ellas. Me atrevo incluso a decir que las "malas experiencias" que uno vive son las que más te sirven, son más significativas, te enseñan más rápido y mejor. Es decir, se aprende más de lo "malo" que de lo "bueno". 

Con respecto a esto aprendí que: si alguien te hace daño, te traiciona o destroza tu corazón dale las gracias porque te ha enseñado cuán importante es perdonar, dar confianza y tener más cuidado a la próxima vez. Y si alguien te quiere, quiérelo tu también porque te ha enseñado lo que es querer a alguien, abrir tu corazón y los ojos a esas pequeñas cosas de la vida con las que tanto disfrutas.

De alguna forma tienes que conseguir que cada día cuente y tienes que apreciar cada momento del presente. Recuerda el dicho: "el pasado es historia, el futuro es un misterio pero el ahora es un regalo y por eso se llama PRESENTE" (es curioso que en inglés se diga igual).

Y, a pesar de las tortas que da la vida cada dos por tres, déjate vivir emociones, enamórate, sé feliz, sonríe, mira las cosas desde un punto de vista objetivo, desde lo alto. Sé tu propio maestro/a. Mantén alta tu autoestima y tu mirada porque tienes todo el derecho de hacerlo y, sobre todo, cree en ti. Si tu no crees en ti nadie lo hará. Tu puedes crear tu vida y tu decides cómo vivirla.

SI TE CAES SIETE VECES LEVÁNTATE OCHO... ¡y sin dudarlo un segundo!.

Diana.



Para entender mejor de qué estamos hablando están “Las 4 Leyes de la Espiritualidad de la India” :

La primera Ley dice: “La persona que llega es la persona correcta”.
Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. 

La segunda Ley dice: “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. 
Nada, absolutamente nada de lo que nos sucede podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. El ”hubiera” no existe. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque de momento no seamos capaces de verlo así.

La tercera Ley dice: “En cualquier momento que comience es el momento correcto”. 
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará. La impaciencia, la intolerancia, la impulsividad sólo nos limitan en el sentido de que nos impiden ver la perfección de los acontecimientos. Cambia esta percepción y cambiarán tus sentimientos.

Y la cuarta y última Ley: “Cuando algo termina, termina”. 
Simplemente es así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestro bien, para nuestra evolución, y por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. El simple hecho de que estés leyendo esto, te puede indicar que ahora es el mejor momento para soltar y despedirse.




domingo, 24 de agosto de 2014

¿Has oído hablar de esto?

Ayer estuve hablando con otra amiga de las que están lejos ;). Me dijo que está leyendo un libro que le gustaría que yo también leyese para "discutirlo" entre las dos. El libro parece que trata sobre la soledad, la rutina, la falta de pasión, de aventura,... que tiene una chica y le da la vuelta, de forma positiva, a todos estos sentimientos. Me explicaba que los médicos tratan todos estos "síntomas" como, la tan famosa y de actualidad, depresión y lo arreglan con medicación cuando en realidad no es una cuestión clínica sino de acumulación de sentimientos, carencias e insatisfacciones. 
Entonces yo le pregunté: "¿sabes lo que es la inteligencia emocional? Porque todo lo que me estás contando me suena a eso..." (de algo me sirvieron los años en la Facultad de Psicología ;)). 

Iba a explicároslo yo misma pero he encontrado este artículo y me ayuda bastante (y me ahorra mucho tiempo) a explicaros de qué va esto de la inteligencia emocional, para el que no lo sepa. Os invito a leerlo porque es bastante interesante y es algo de lo que todos deberíamos de ser conscientes para ayudarnos a nosotros mismos a afrontar la vida. Cuando uno comprende las cosas o es capaz de verlas desde otra perspectiva las lleva mucho mejor y es capaz de pasar ciertos problemas, digamos, con otra actitud.
Un saludo a todos.
Diana.



La Inteligencia Emocional podría definirse como la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y trabajar sus emociones y las de los demás con eficiencia y generando resultados positivos.
Es decir, es la habilidad para gestionar bien las emociones. Tanto las nuestras como las de los demás.
Una persona que se enfada con facilidad, que se pone triste con frecuencia o que no es capaz de controlar sus impulsos... es alguien con mala inteligencia emocional. Por el contrario, una persona que se conoce bien a sí mismo, que es capaz de pensar antes de actuar, que entiende sus impulsos, que los expresa con educación siendo sincero pero, a la vez, consiguiendo no afectar negativamente a la gente que le rodea... o que es capaz de relativizar y sentir las cosas de una forma sana... sería una persona con MUY buena inteligencia emocional.
Así mismo, la Inteligencia Emocional nos debe servir para entender las emociones de los demás y saber cómo tratar a la gente que nos rodea de forma que:
- Estén a gusto a nuestro lado.
- No provoquemos emociones desagradables en ellos (ira, tristeza, frustración, etc.). Es decir tener mano izquierda a la hora de plantear las cosas.

Alguien con una buena inteligencia emocional debería ser capaz de aplicar las siguientes cosas:
1. Pensar antes de actuar... y no ir a la deriva y a lo "loco" antes de hacer las cosas. Esto no quiere decir que no se viva el momento o que no se disfrute. Esto quiere decir que las emociones y la razón vayan de la mano. Hay que disfrutar, pero también hay que ser capaz de utilizar la inteligencia y analizar las emociones, especialmente cuando hablamos de ira, tristeza o frustración.
2. Ser empático para poder entender, respetar y manejar las emociones de los demás, haciendo que la gente que nos rodee esté a gusto.
3. Saber elegir bien las emociones en cada momento, para que nuestro comportamiento sea óptimo. Si, ante una crítica, nos ofendemos y nos enfadamos, estamos eligiendo muy mal las emociones. Si, por el contrario, nos paramos a pensar, analizamos el comportamiento de la otra persona, escuchamos, entendemos su punto de vista, leemos entre líneas y nos damos cuenta de que, el problema ha sido que en nuestro argumento anterior le hemos ofendido nosotros a él/ella, entonces será mucho mejor pedir disculpas y sugerir que la próxima vez nos diga las cosas de otra forma. No es cuestión de ceder, es cuestión de manejar la situación eficientemente. Es decir, causando el mínimo daño. Y el enfado, normalmente es la emoción que MÁS daño genera.
4. Manejar, conocer y controlar bien las emociones negativas, especialmente en lo que respecta a: ira, tristeza, frustración y ansiedad/estrés.
5. Vivir una vida con alto grado de motivación y optimismo, creciéndonos ante la adversidad, en vez de viniéndonos abajo.
6. Ser feliz. La inteligencia emocional, al final debe perseguir la paz interior y la felicidad. Porque lo único que determina nuestra felicidad son las emociones. Si nuestras emociones están genial, nuestra vida irá genial. Si nuestras emociones van fatal, nuestra percepción de la vida será depresiva y de fracaso.

Una buena Inteligencia Emocional es IMPRESCINDIBLE para poder ser útil y atractivo para una mujer (y yo agrego que también, por supuesto, para un hombre. Diana). La reactividad no deja de ser un resultado de una pésima inteligencia emocional y ya sabemos que eso es algo nefasto para nuestro Juego Interno y Externo.
Una mujer (y un hombre) necesita que seamos MUY inteligentes emocionalmente y que sepamos adaptarnos a cada situación, problema y adversidad en la vida, con entereza, optimismo y eficiencia.

Álvaro Tineo

sábado, 23 de agosto de 2014

Carta a mi hijo

Hijo,

Primera y principal: Las mujeres no son servilletas de papel que se usan y se tiran. No. Son personas sensibles con sentimientos. Así que SIEMPRE trata a una mujer como te gustaría que tratasen a tu propia hija. No lo olvides nunca.

Enamórate de una mujer que te adore, que sea tierna, sensible, responsable y respetuosa, alegre y divertida, que te entienda pero que también que se haga entender. Una mujer con carácter. Carácter no quiere decir "mala leche", carácter quiere decir que tenga una personalidad definida y propia, que no se deje avasallar por nadie y tenga la fuerza de defender su verdad cuando la tenga pero también la humildad de reconocer cuando se equivoque. 

Enamórate de una mujer romántica, soñadora, con ilusiones y que no le importe ensuciarse para jugar con vuestros hijos. Una mujer lo suficientemente valiente como para hacerte saber que tiene miedo pero que aún así hará lo posible para afrontarlo. Una mujer buena, que no actúe con mala intención, aunque a veces sea imposible que la malinterpreten porque la vida es así y no todo el mundo va con esa "buena intención". Una mujer inteligente, culta, que sepa de lágrimas de niños pero también de sexo, cocina, historia, geografía, arte,... Una mujer que ame el deporte y cuide su más preciado tesoro que es su alma y su cuerpo. La acompañarán toda su vida.

Enamórate de una mujer a la que le encanten los abrazos, los besos, que sea adorable y cariñosa. Que no se maquille demasiado, pues éstas son las honestas y seguras de sí mismas. Las que se maquillan mucho envejecen más rápido. Una mujer que viva su justa edad sin querer aparentar menos.

Enamórate de una mujer a la que le guste comer. Una hamburguesa de vez en cuando es divertida y no hace mal a nadie, o una pizza...  Una mujer a la que le guste cocinar y la música y que cante en la ducha o en cualquier sitio. La música da alegría y siempre habrá una canción que os guste a los dos y que os una en recuerdos maravillosos.

Enamórate de una mujer que no malgaste, que sea ahorradora que te quiera porque la haces reír y no porque le compres cosas.

Enamórate de una mujer que respire profundo para calmarse cuando te ve, que no pueda esconder nada con su mirada. Enamórate de los ojos que la delaten y que te digan lo que necesitas saber sin decirlo... o diciéndolo. Enamórate de ella porque le brillan los ojos cuando te ve. Eso significa que está enamorada de ti.

Una mujer sociable y extrovertida a la que le guste hablar con la gente. Que te escuche sin juzgarte y que sepa darte un consejo con sólo dos palabras cuando se lo pidas.
Enamórate de una mujer que te pueda hacer sentir culpable y genuinamente arrepentido de vez en cuando. Que tenga ese poder sobre ti es el mejor antídoto contra la arrogancia y el orgullo tuyo.


Una mujer que sepa escribir notitas en el sitio más increíble, dentro del tarro de la mantequilla por la mañana, por ejemplo. Esas notitas reviven las mariposas y hasta pueden mandar un bombazo de sangre al corazón.


Enamórate de una mujer a la que le guste bailar. Recuerda que bailar es la expresión vertical de un deseo horizontal y que piense en otras cosas, que haga otras cosas y que piense en otras personas diferentes a ti. 

Enamórate de una mujer con hobbies, con intereses, con pasiones. Que no seas sólo tú, para que no te asfixie. Que sepa que el amor tiene que ser libre. El amor obligatorio sólo le hace daño a los involucrados.

Enamórate de una mujer que ame y deje amar. Que sea y deje ser. 
Enamórate de una mujer de verdad

Con todo mi amor por ti,
Te quiero hijo. Mamá.

Diana. 
(Inspirada y modificada por mí en una que leí)





viernes, 22 de agosto de 2014

A mis chicas de 40 o más.

Anoche fui a escuchar un concierto de música clásica al aire libre. A la vuelta recibí unos mensajes de una amiga (de las que están lejos, lejos). Decía algo así: "¡Estoy a dos meses de los 40 y temblando! ¡Escríbeme algo en tu blog!". Se lo prometí y soy mujer de palabra. Así que ésta va por ti. Ella sabe quién es... ¡Un beso a tus chicos!

A mí me quedan 6 meses y unos cuantos días para llegar a los 40, pero me voy a aplicar el cuento ;).



Cuando una mujer llega a los 40 entiende más cosas, has llegado a la cuarentena, que ya es mucho y, de repente, una madura a la fuerza si es que la vida no te ha dado ya las suficientes tortas. Un día ocurre algo que hace "clic" y de pronto todo tiene sentido. Asumes que te van saliendo esas marcas de expresión inevitables que marcan los años de risas a los lados de los labios y esas pequeñas (aún) arruguitas a los lados de los ojos que responden a un "¿Que me has dicho qué?" que ya no te callas porque ya tienes 40.

Lo que está claro es que las mujeres de 40 en adelante se serenan, son comprensivas, sensatas y encantadoras. Ponen ímpetu en las cosas y si no salen como ellas pensaban las dejan ir con pasmosa calma, con la calma de pensar que por algo tenía que ser así y que SEGURO que algo mejor está por llegar. Pero ya no pierde los nervios de la juventud. Se lo dice la experiencia de años atrás. Son humanas, reales, lo dan todo y no temen a nada. 

Tengo la suerte de tener muchísimas amigas de cerca de 40, cuarenta o más (últimamente me he dado cuenta de que no me sobran sino que me faltan dedos para contarlas a todas, y son de las buenas, de las buenas de verdad). Algunas están felizmente casadas, otras divorciadas o separadas. Alguna soltera, aún tiene la esperanza de encontrar a ese hombre ideal (que le tengo dicho que ideal ideal no es nadie, pero no me hace caso) y de vez en cuando encuentra a alguien con quien "entretenerse". Algunas de ellas volvieron a juntarse con la esperanza de que esta vez sí funcionará, otras decidieron que mejor estar sola. Incluso tengo una súper valiente que quería ser mamá aunque no encontraba la pareja adecuada y lo ha conseguido gracias a la ciencia. 

Todas ellas son encantadoramente seductoras, irradian energía, sonríen a la vida a pesar de las dificultades por las que han pasado o están pasando. Algunas han sufrido verdaderos sustos por sus hijos y otras han ido a buscarlos a otro país porque su cuerpo no le permitía tener los suyos propios (otra valiente de rizos). A pesar de malos momentos y baches con sus parejas han conseguido remontar como verdaderas Aves Fénix de entre las cecizas y ahora siguen felices con sus vidas y con ellos. Todas hemos pasado por cosas o estamos peleando en medio de alguna guerra, pero nuestra edad y experiencia nos asegura que en algún momento pasará y con el tiempo no será más que un recuerdo del pasado.

TODAS son maravillosas y tienen carácter y estilo personal. Se lo da la edad. Cuando tienes menos de 20 sigues siendo una niña, no tienes experiencias, no sabes ni siquiera qué es lo que realmente quieres de la vida. Entre los 20 y los 30 tienes un millón de preguntas por resolver. Tu vida sexual es desproporcionada y loca, la vives a tope eso sí, pero parece que no tiene rumbo, que va sin control. De los 30 a los 40 ya te vas tomando la vida en serio. Posiblemente hayas encontrado a alguien con quien compartir tu vida en pareja y eso de "ser madre" te ronda la cabeza con más ímpetu, es el "ahora o nunca". 

Pero después de los 40 la cosa cambia y mucho. Maduras, ves las cosas con otra perspectiva, te serenas y tomas las riendas de tu vida con la seguridad que marca tu edad, sabes lo que quieres y con quién lo quieres. Por lo general te importa un pimiento lo que piense la gente de ti, porque todo el mundo tiene su opinión y lo que los demás piensen de ti no es asunto tuyo.

Cuando una mujer de 40 tiene una pareja nueva le encanta presentarle a sus amigas. Generalmente una de 20, mucho más inmadura, se olvida de ellas, o las ignora que es mucho peor. Y, si no sale bien, lo de "pasar hoja", "tu pierdes más que yo" y "a otra cosa mariposa" se le hace muchísimo más fácil que cuando era más joven: una no tiene ya ni un minuto que perder con un hombre que no la aprecia lo suficiente o que no confíe en ella. 

Las mujeres de 40 o más son honestas y directas y tienen ese famoso "sexto sentido" más que desarrollado. Sin decirles nada saben perfectamente lo que piensas (yo mismo he contestado hoy al teléfono con un "arroz a la cubana" con el que he dejado al que había al otro lado pasmado "¿cómo sabías que te iba a preguntar eso?" jajajaja). Además, ya no tienen pelos en la lengua y te dicen directamente que eres un insensato (por no decir algo peor) si es realmente lo que piensan de ti.

El maquillaje a esta edad es sutil, realza la belleza que tiene una naturalmente. Algo de maquillaje suave, un poco de colorete, rimel y un color suave o un poco de brillo en los labios. Ya no te matas por las sombras de ojos que están de moda, diferentes tonos de maquillaje para pómulos, cuello, sienes o nariz ni tampoco labios de colores estridentes. No, no no, nada de eso. Reconocemos la belleza que tenemos de forma natural y además no tenemos mucho tiempo para más. Aunque sí es cierto que el antiojeras aparece en nuestras vidas cuando aparecen también los niños y las noches en vela.

Pero somos inteligentes, amamos la vida y lo vivido, tenemos experiencia en muchos campos, apreciamos las cosas que tenemos y hemos conseguido por nosotras mismas y por supuesto seguimos sexies. 

Ahí queda eso.

"Lo más importante que aprendí después de los 40 fue a decir que no cuando es no."
"Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque no sabes quién se va a enamorar de tu sonrisa"

Y ahora que opine el que quiera ;)
Diana.