miércoles, 26 de julio de 2017

El águila y el halcón

Cuenta una leyenda de los indios sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo, tomados de la mano, Toro Bravo, el guerrero y Nube Alta, la hija del cacique.
- Nos amamos -empezó el joven.
- Y nos vamos a casar -dijo ella.
- Queremos un hechizo, un conjuro, algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos -dijeron los jóvenes al unísono.
- Hay algo que puedo hacer por vosotros, pero es una tarea muy difícil y sacrificada -dijo el brujo tras una larga pausa.
- No importa -dijeron los dos.
- Entonces -dijo el brujo- Nube Alta, sin más armas que una red y tus manos, subirás al monte y cazarás al halcón más vigoroso. Tráemelo vivo el tercer día de luna llena … Y tú, Toro Bravo -prosiguió el anciano- tú debes traer de la montaña más alta a la más valiente de las águilas, y traerla viva sin ninguna herida.
Los jóvenes asintieron en silencio y, después de mirarse con ternura, partieron. El día establecido por el brujo, los jóvenes llegaron a su tienda con dos grandes bolsas de tela que contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que, con mucho cuidado, las sacaran de las bolsas. Eran sin duda las aves más hermosas de su estirpe.
- Ahora -dijo el brujo- atad entre sí a las aves por las patas con estas tiras de cuero. Después soltadlas y dejad que intenten volar. El águila y el halcón intentaron levantar el vuelo, pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Irritadas por su incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí.
- Éste es el conjuro. Jamás olvidéis lo que habéis visto hoy. Vosotros sois como el águila y el halcón... si os atáis el uno al otro, aunque sea por amor, viviréis arrastrándoos y, tarde o temprano, os haréis daño el uno al otro. Si queréis que vuestro amor perdure volad juntos pero jamás atados.

sábado, 3 de junio de 2017

Dime "espérame" y te espero.

Dime "espérame" y te esperaré, no quiero nada más, yo te espero los días, los años que hagan falta, pero dímelo porque lo que no se dice no existe.

Dime "espérame" y lo oiré, vivirá en mí, y eso hará que mi espera sea tranquila y valga la pena.

Dime "espérame" y lo haré con paciencia, con la paciencia de quien realmente ama a alguien pero que sabe que si nunca va a llegar la vida ha de seguir transcurriendo. Sin ti no será lo mismo, pero podré respirar con tu recuerdo.

Dime "espérame" y me quedaré quieta, sin abrir puertas, sentada en una silla comiendo un helado y deseando que ese segundo en que mirando al suelo vea dibujarse tu sombra, llegue.

Dime "espérame" y no me digas nada más, será nuestro compromiso, nuestro anillo de matrimonio, y si lo dices sé que lo harás, llegarás.

Dime "espérame" porque te quiero, y no sólo para un rato sino para cada segundo, para compartir cada despertar por la mañana, para disfrutar de cada sonrisa contigo, para llenar nuestras vidas de una felicidad indescriptible.

Porque somos perfectos el uno para el otro y tú lo sabes y no podemos desperdiciar el que nos hayamos encontrado, no todo el mundo lo consigue, porque si vida sólo hay ésta no puede haber nadie mejor con quien compartirla.

Te esperaré porque aprendí a reír con tu sonrisa, a encariñarme de tus defectos y enloquecerme de tus virtudes; aprendí a sentirte, a respirar tu olor y a reconocer tu piel,; aprendí que el llorar no es cosa de niñas cuando las lágrimas se comparten con la persona que uno ama y aprendí a aceptar a dejarme llevar y saber que uno no puede competir con algo que el corazón siente...


Aprendí algo nuevo cada día que estuve contigo, pero lo más importante fue que aprendí realmente lo que es el amor.

Así que dime "espérame"... y te espero. 

Diana.
"Y se sentó a esperar, mirando al suelo y deseando ver aparecer su sombra... traía un helado... se sentó a su lado en silencio, la miró a los ojos con ternura , le dio el helado y le dijo: "sabía que me esperarías, ya estoy aquí..." 

(No puedo evitarlo, soy una soñadora y una romántica, lo reconozco y lo acepto en mí. Soy así).

lunes, 29 de mayo de 2017

No fui yo... mira a ver si fuiste tú.

Ayer tuve una experiencia curiosa. Es alguien a quien he visto, LITERALMENTE, DOS VECES en mi vida. Una allá por finales de enero y otra ayer. La verdad es que esta persona me caía súper bien así de buenas a primeras y a pesar del numerito de ayer, aún sigo pensando que es una buena persona, que está pasando por un mal momento y me cayó a mí su... ¿cómo llamarlo para que no suene mal? Bueno, creo que todos sabéis a lo que me refiero.  El caso es que me hizo recordar lo que aprendí hace ya bastante tiempo: nadie puede hacerte daño más que tú mismo/a. No importa lo que te digan o te hagan, si tú lo aceptas o no encajas bien las acciones que los demás hacen (más especialmente cuando es de forma totalmente inocente y sin ningún ánimo de hacer mal) es asunto ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE tuyo, de nadie más.

Me explico mejor: sólo tú eres dueño/a de tu vida y de cómo te sientes, sólo tú debes ser capaz de aceptar o ignorar comentarios o acciones que vienen de los demás. Párate a pensar. ¿No te gusta lo que ha dicho o hecho alguien? Bien, apártate del juego, no juegues, no te involucres, no te metas, no te dejes llevar y busca siempre la parte positiva de las cosas.

Hacerse la víctima es fácil. Lo que no lo es tanto es tener la suficiente inteligencia emocional como para tomar las decisiones oportunas para que no te afecten ciertas cosas. También hace falta experiencia y madurez.

Además esta persona me tachó de "poco sensible" (¡JA! ¡YO! ¡Si es que no me conoce de nada y se lanza a juzgarme! manda narices las libertades que se toma la gente) sin embargo fue ella quien tuvo la "poca sensibilidad" (es curioso cómo vemos nuestros propios defectos en los demás) de atacarme en un grupo de chat de whatsapp, soltar la "perla" y salir corriendo del grupo sin dejar opción a que me pudiese defender. Además me bloqueó. A mí me demuestra cobardía e inmadurez además de quedar fatal porque esas cosas que tenía que decirme eran para mí... ¡habérmelo dicho en un mensaje privado...! ¡qué poco detalle! (el mismo del que se quejó sobre mí... y repito, curioso el cómo vemos nuestros propios defectos en los demás).

Muy, pero que muy curioso el cómo nos vemos reflejados en las personas con las que nos cruzamos... si estás con alguien y te molesta la forma en que juzga a los demás, por poner un ejemplo, sería tal vez el momento de mirarte a ti mismo a ver si sueles hacer lo mismo, aunque sea mentalmente... Lo que te molesta de los demás ¡lo tienes tú!. Háztelo mirar por tu bien. Cuando uno/a está en armonía consigo mismo, con la vida, con lo que le rodea, todo es perfecto, todo fluye y radias buena energía y los que se acercan a ti están en la misma onda. Quien se regocija, da energía y disfruta hablando de las cosas negativas, más de eso tiene y viceversa. Es una ciencia, es la famosa "ley de la atracción", no la vemos pero existe aunque no creamos en ella. Es como la ley de la gravedad, puedes no verla ni creer en ella pero ¡hey! si tiras una piedra desde lo alto verás cómo cae al suelo... tal cual ¡¡¡¡¡¡¡y ocurre SIEMPRE!!!!! Bien, pues la ley de la atracción funciona exactamente igual. Y aprovecho para recordaos esto: "cuidado con lo que piensas porque puede hacerse realidad". El poder del pensamiento.... buffff de eso ya he hablado en otras ocasiones pero lo volveré a hacer. 

En fin, un consejo: antes de criticar conoce bien a las personas y hazte un examen de ti mismo. Tal vez suspendas en algunas cosas de las que no eras consciente y, sobre todo, da las gracias por todas y cada una de las experiencias vividas... TODAS te enseñarán algo. 

Así que, a esta persona de ayer que se tomó las cosas como ella quiso vivirlas y no porque yo quisiera "darle el día", te deseo lo mejor y te mando mi abrazo, mi cariño y toda mi buena energía para que estés bien y gracias por enseñarme, ayer me di cuenta de que mi inteligencia emocional sigue en buena forma. Me enseñaste que, a pesar de tus malas maneras, no me afecta lo que dices, no va conmigo porque mi intención siempre fue buena y en ningún momento quise hacerte sentir mal. Te sentiste tú mal porque así lo quisiste y espero que algún día, cuando se amainen las aguas y seas capaz de verlo, recapacites y pienses "vaya tontería aquello". Y gracias porque me he dado cuenta de que las personas que me rodean me siguen apoyando y me animan a seguir así, porque ME CONOCEN... y tú no.

Diana.
"No cambies para que la gente te ame. Sé tú mismo/a y la gente correcta te amará"

domingo, 23 de abril de 2017

Y colorín colorado ¿este cuento se ha acabado?

- ¿¿¿¿¿En serio????? - dijo el dragón - pero ¿por qué todos los cuentos, películas e historias que os cuentan se terminan justo cuando empieza lo mejor?

- Mira dragón, yo vengo aquí a contarte cuentos, no puedo decirte más. Siempre ha sido así y... ¿qué quieres que le haga? Así me lo han enseñado siempre y así vengo a contarte mil historias cada día, ya lo sabes.

- A ver Diana, los humanos sois demasiado simples, tontos o algo os pasa, estoy convencido ¿cómo podéis dejar al libre albedrío una preciosa historia que acaba de empezar después de haber contado todas las batallas, malos ratos, sufrimientos y un largo etcétera de sinsabores y dejaros sin contar lo más bonito de la historia?

- Pues... ¿sabes qué? ¡Nunca había pensado en eso! ¡Tienes razón! Pero hoy precisamente es el día de San Jordi y la leyenda cuenta que tú no saliste bien parado...

- ¿Cómo que no? ¡Me transformé en una rosa! Una rosa que el caballero Jorge regaló a la princesa y gracias a eso todos los años en esta fecha los hombres regalan rosas a las mujeres... ¿Hay algo más bonito que eso? ¿Hay algo más bonito que ser recordado por una bonita causa? ¡¡El caballero salvó de la muerte a la princesa!!

- Vale, dos a cero, ¡vuelves a tener razón!

- Hazme un favor, ideemos un capítulo más.

- ¿Un capítulo más?

- Sí.

- ¿Qué pasó después con la princesa y el caballero?

- ¿Fueron felices y comieron perdices?

- ¿Pero tú eres tonta o qué te pasa? Por favor... usa tu ingenio... sé que puedes hacerlo muchísimo mejor...

- Vale, entiendo lo que me dices, lo intentaré... allá voy: "El dragón murió por la espada que Jorge clavó en su costado y de la sangre del dragón nació una rosa roja que el mismo caballero ofreció a la princesa.
Se cogieron de la mano y salieron de aquel lugar corriendo. Pero ninguno de los dos podía dejar allí al dragón. No tenían corazón para eso, no hubiese sido un final feliz. En realidad el único "mal" que sufría el dragón era su cautiverio en aquel lugar inapropiado para un dragón. Tampoco tenía mucho sentido que fuese el pueblo quien le alimentase y menos a base de humanos a falta ya de animales. Así que decidieron volver con él. 
El dragón estaba moribundo pero la princesa y el caballero, cogidos aún de las manos, apoyaron sus cuerpos en su enorme cuerpo. El amor de ambos hizo el resto, la herida se curó de inmediato, a espada cayó al suelo y se rompió en mil pedazos. 
El dragón les explicó que lo único que deseaba era volver con los suyos, que una vez quedó atrapado allí por un hechizo y que agradecía al pueblo que le hubiera proporcionado alimento para no morir de hambre. Siendo agradecido el hechizo se deshizo y el dragón se convirtió en un precioso pájaro dorado que voló buscando su lugar en el cielo. Antes de marchar dejó caer una de sus plumas. 
El caballero y la princesa vivieron en el castillo como era de esperar. La pluma de aquel pájaro aún sigue en el alféizar de su ventana y todas las mañanas, cuando se levantan, ven juntos el amanecer con la pluma en la mano y recuerdan que nadie es de nadie, que la libertad es imprescindible y que cada cual puede volar cuando quiera, pero que si deciden quedarse es porque quieren estar juntos, porque su amor es verdadero..."



El dragón me escuchaba con los ojos cerrados y una sonrisa en sus labios de dragón. Cuando terminé suspiró, abrió los ojos, me miró con dulzura y entonces me dijo:

- Y ahora sí "colorín colorado, este cuento acaba de comenzar". Gracias princesa.

- Gracias dragón.


Diana.
"Hay plumas que no se vuelan nunca, son libres de hacerlo, pero deciden quedarse... porque están hechas de amor."

miércoles, 29 de marzo de 2017

A mí no me bajes la Luna...

... porque no la necesito para absolutamente nada. A mí lo que me sirve es que te quedes conmigo hasta que salga el Sol, pero no sólo hoy, todos los días de nuestra vida juntos hasta que uno de los dos tenga que irse, a la Luna, al cielo o donde sea que se van todos los que se han ido ya. Algún día me tocará a mí pero no podré contároslo. 

A estas alturas de la vida, tonterías de "bajar Lunas" las justas, sólo quiero las tonterías que nos hagan reír juntos y pasar momentos que se nos quedarán grabados en la mente de por vida. De esas "tonterías", que en realidad son las "baterías de la vida", quiero un montón así de grande y a diario.

Hay gente que se pasa la vida con frases como "te voy a tratar como una reina", "eres mi rey", "vas a ser mi princesa" o "si quieres la Luna te la bajaré para ti"... ¡venga ya! Ya sé que son formas de hablar pero joba, ¡mejora tu argumento! Sé más creativo/a, más original!. Y, sobre todo, seamos realistas y no por ello menos románticos. Tal vez no lo parezca pero soy extremadamente romántica, me encantan los paseos de la mano y los besos a "deshora", los que no se esperan, los que no ves llegar, un beso tiene derecho a interrumpir cualquier frase... estoy completamente convencida, me encantan los abrazos en silencio, me encantan los detalles (darlos y recibirlos), me encantan todas las pelis de comedia romántica y cuando el chico y la chica se quedan juntos... lo sé, soy una pastelosa, eso no va a cambiar en mí nunca, pero también me gusta romper las normas porque creo que están para eso, para desobedecerlas. Las normas y los "se hace así porque lo marca la sociedad" pueden conmigo.

Por eso, esas frases "de siempre" no las quiero. Yo prefiero una sola frase pero que salga del corazón para hacerla nuestra: "no puedo hacerte una reina ni darte un palacio, pero compartir mi vida contigo es lo más valioso que puedo darte, eso y mi amor, mi compromiso, mi tiempo, mi comprensión, mi cariño y respeto hacia ti. Disfrutar y compartir tu vida conmigo es lo mejor que podría pasarme en esta vida y aquí estás, conmigo, viendo la misma Luna desde el mismo punto del planeta. Soy más feliz a tu lado."

Y esas cosas, sí de dan, no la Luna...

Diana.
"Te garantizo que habrá épocas difíciles y te garantizo que, en algún momento, uno de los dos o los dos querrá dejarlo todo... pero también te garantizo que si no te pido que seas mía me arrepentiré el resto de mi vida porque sé, en lo más profundo de mi corazón, que estás hecha para mí".
(Richard Gere a Julia Roberts en "Novia a la fuga")


jueves, 16 de marzo de 2017

¿Y si no nos encontramos?

En honor a todos aquellos que perdieron al amor de su vida.

Os dedico esta entrada porque no hay uno ni dos por ahí sueltos dándose cabezazos por las paredes de las calles. Ya he visto a varios, con canas, muchas, con arrugas, muchas también, y alguno hasta encorvado por el paso del tiempo. He hablado curiosa con todos ellos y tienen todos la misma voz perdida, desconsolada y triste cuando hablan de lo que perdieron años atrás. Os hablo a vosotros, los que estáis aún a tiempo de no perder a esa persona a la que de verdad amáis, porque todas esas personas que conocí, ancianas ya, en la calle coincidieron en una misma frase: 

"si pudiese echar el tiempo atrás sabría perfectamente qué hacer: no lo/la dejaría escapar jamás... pero ya es tarde, mi vida terminó cuando de verdad me di cuenta de que lo/la había perdido".

Si un día, por alguna de esas casualidades, sentís por esa persona (hombre o mujer) algo especial, algo que sabéis que ninguna otra tiene... si algún día encontráis con los ojos del alma a esa persona que os hace vibrar el corazón y todos los músculos, esa persona que os hace temblar al abrazarla, esa persona en la que pensáis nada más despertaros y es vuestro último pensamiento del día, esa que pensáis que da los mejores y más dulces besos, esa por la que hacéis locuras sin pensar en las consecuencias, esa que os hace sonreír al simplemente pensar en su nombre, esa que os estremece el cuerpo cuando os coge de la mano... esa mano que no dais a cualquiera pero a ella sí porque es especial, porque es vuestro amor... 

Si un día la/lo encontráis que no se os escape, porque hay sólo una/o para ti. Sólo una/o. Y os digo que, si por vaguería, falta de valor, indecisión o por cualquier otro motivo la/lo dejáis escapar, su recuerdo siempre estará con vosotros, será imposible olvidarla/lo, os perseguirá el resto de vuestra vida y además se pegará a ese pensamiento un sentimiento de culpa tal, por no haberte quedado con él/ella, que te hará pasear por las calles dándote golpes en la cabeza con cada pared de las sombrías calles por las que divagas, exactamente igual que todos éstos con los que me he encontrado.

Y no quiero verte así, amigo/a, por eso quiero que prestes atención y dejes tu alma en quedarte con esa persona especial y nunca renuncies, nunca te dejes vencer.

Esta vida es sólo para esta vez. Repito, SÓLO PARA ESTA VEZ. Las segundas oportunidades no son para todos, así que si te ha llegado a ti aprovéchala, porque las terceras oportunidades ya son demasiado difíciles de conseguir, te lo aseguro. 

Puede que haya otras vidas, pero desde luego no serán como ésta. Ésta es única, así que disfrútala, no la desperdicies, vívela como si fuese la última porque puede que realmente sea eso, la última. No pierdas al que sabes de corazón que es el amor de tu vida porque puede que realmente él/ella salga escarmentado/a y dolido/a y no vuelva a ti en ninguna otra vida por miedo a perderte de nuevo... o sea un desastre por culpa del famoso karma.

Piénsalo. La vida no es tan complicada. Somos nosotros los que lo hacemos difícil. Cada cual crea su propio destino.

Diana.
"¿Sólo se vive una vez? ¿Y si no volviésemos a encontrarnos?"

sábado, 11 de marzo de 2017

Buenos días corazón

- Hola corazón ¿Qué tal? ¿Cómo has dormido?

- Bueno, bien...

- ¡No lo dices muy convencido!

- ¡Es que si arranco no paro!

- Estoy aquí para escucharte... y recuerda que he empezado yo la conversación...

- Supongo que puedo hablarte, llevamos todo la vida juntos y eso es parte del porqué nos llevamos tan bien. No podemos vivir el uno sin el otro, me das la calma que siempre necesito y yo te doy la emoción que tu añoras, somos la pareja perfecta... verdad?

- Lo somos. Cuéntame qué te pasa anda!

- Tengo miedo...

- ¿Miedo? ¿De qué? Siempre has sido fuerte y valiente! ¿De qué tienes miedo?

- De las cosas que siento sin querer sentirlas, no puedo controlarme y eso me da miedo.

- En la vida hay veces que hay que dejarse llevar, no pensar demasiado y simplemente sentir lo que se vive, sentir que uno está vivo, sentir que uno se alegra y que hay momentos que siente tristeza,... es la vida, es así y hay que vivir todos y cada uno de los momentos como días de clase en el colegio al que ibas cuando eras pequeño... y así aprendemos, nos hacemos fuertes, crecemos, maduramos,... y las lecciones aprendidas nos sirven para no caer en otras iguales, aunque habrá otras nuevas y empieza de nuevo el bucle y de esta forma nunca dejamos de aprender... si lo piensas es precioso y perfecto, digno de ser vivido.

- Tienes razón, pero llevo ya tantos vendajes, tantas tiritas, tantos moratones y cicatrices que no sé si soportaría otro roce más contra algo porque duele, y mucho. Y tengo miedo de mí mismo porque, como te he dicho, no me puedo controlar. Si me gusta o me entristece algo reacciono al momento no puedo evitarlo. Y me gustaría poder hacerlo, me evitaría muchos problemas...

- No debes nunca evitar esas sensaciones, porque significan que estás vivo. Si quieres llorar de alegría llora, si necesitas llorar tu tristeza llórala, si la emoción es tan fuerte que te entra taquicardia siéntela (la emoción y la taquicardia, las dos cosas). Los vendajes pasarán, las tiritas acabarán por despegarse, los moratones se van con el tiempo y las cicatrices... bueno, algunas se quedarán para siempre, no voy a mentirte, pero significan que has llegado hasta aquí. Son parte de ti. Quiérelas y hazlas tuyas porque gracias a ellas hoy eres como eres.

- Debes de tener razón porque empiezo a latir de nuevo y es buena señal.

- Lo es compañero...

- Bien... me dejaré llevar, pero no te alejes nunca, contigo se me va el miedo, acompáñame en este camino siempre, hasta el último día, sin ti, realmente, no puedo vivir.

- En eso te equivocas... tú, corazón, eres lo más importante de este cuerpo. Sin ti soy yo quien no puede vivir. Así que vive, siente, disfruta, anhela, ansía, goza, acelérate y jamás te frenes hasta que estés realmente cansado y viejo. Tú eres lo más importante y por eso tú mandas muchas veces sobre mí. Tú tienes razones sobre el amor que yo no entiendo ni entenderé nunca y eso nos hace perfectamente distintos.


Título: "Cuando el cerebro y el corazón se pusieron de acuerdo"
Diana.
"Siente el miedo y hazlo de todas formas"